La concentración de fibras de amianto detectada en el número 138 de la calle Doctor Esquerdo, en el distrito de Retiro, donde actualmente se desarrollan trabajos de retirada del material, es inferior a 0,0036 fibras por centímetro cúbico. Esta cifra se encuentra muy por debajo del límite legal de exposición ambiental, establecido en 0,01 fibras/cm³.
Así lo reflejan las primeras mediciones diarias sobre la calidad del aire realizadas por el Ayuntamiento de Madrid, cuyos resultados han sido enviados a los vecinos de la zona, según han indicado fuentes del Área de Obras y Equipamientos.

Los registros se obtuvieron el martes y miércoles, correspondientes al segundo y tercer día del proceso de desamiantado. El día 8 se tomaron muestras en el exterior del inmueble que está siendo demolido, mientras que el día 9 se realizaron dentro de la nave, como solicitaron los propios residentes.
Aunque el primer día no se efectuaron análisis —ya que la normativa no exige que se hagan a diario—, el Ayuntamiento ha optado por llevarlos a cabo de forma diaria para mantener informada a la ciudadanía. Según las mismas fuentes, esta práctica se mantendrá durante todo el proceso de desamiantado.
Durante una reunión mantenida el miércoles con los vecinos, la delegada de Obras, Paloma García Romero, les entregó toda la documentación vinculada al proyecto: autorizaciones, el plan específico de retirada del amianto, las medidas de seguridad aplicadas, actas de inspección y los datos de las mediciones ambientales realizadas.
Los vecinos insisten en paralizar las obras
La Asociación Vecinal Retiro Norte, la Asociación Vecinal Los Pinos Retiro Sur y la Asociación Hacenderas han insistido en que se deben paralizar las obras de retirada de amianto y reanudarlas en «un momento climático más conveniente».
«Estos bloques únicamente han contado con un papel informativo firmado por las empresas que ejecutan las obras con menos de 72 horas de margen para el comienzo de las obras. Los vecinos queremos que se retire el amianto con el que conviven desde hace más de 40 años con todas las garantías para todos los habitantes de los edificios afectados. Pero es imprescindible que se informe debidamente sobre los riesgos, las medidas de seguridad y los avances de las obras«, han defendido.
En este sentido, las asociaciones vecinales han afeado que las obras se realicen en pleno verano porque, a su juicio, «la sequedad del aire hace que las partículas permanezcan más tiempo en suspensión y se dispersen con mayor facilidad».
«Los vecinos no pueden hacer un uso seguro de sus jardines y piscinas y deben tener las ventanas cerradas en pleno mes de julio. No se ha realizado una evaluación sobre la existencia de personas mayores dependientes que puedan vivir solas en la manzana. El Ayuntamiento debe velar por la salud de los vecinos, así como por su bienestar, su tranquilidad y su seguridad», han subrayado.
Por ello, han vuelto a exigir la paralización inmediata de las obras hasta que se puedan reanudar en «un momento climático más conveniente»; que se aseguren las mediciones «necesarias» para garantizar la salud de los vecinos; y que se establezca una comisión de seguimiento semanal «abierta a todos los residentes y asociaciones» para supervisar el proceso y mantener una comunicación «transparente».
«La salud y la seguridad de los vecinos deben ser la prioridad en este tipo de intervenciones. Reiteramos nuestro compromiso de acompañar y apoyar a los vecinos en esta situación y hacemos un llamamiento a las autoridades para que actúen con responsabilidad y transparencia», han concluido los colectivos vecinales.
La retirada del amianto en Doctor Esquerdo no se detiene
El lunes comenzó, entre fuerte oposición vecinal, el trabajo de desamiantado en un almacén municipal antiguo situado en el número 138 de la calle Doctor Esquerdo, en el distrito de Retiro.
Ayer, los principales partidos de la oposición (Más Madrid y PSOE) reclamaron al Gobierno de Almeida la paralización momentánea de los trabajos para que se realizara «con todas las garantías». Esta solicitud se aprobó, incluso, en el último pleno de Retiro – celebrado el pasado martes – con el apoyo del propio PP, quien se encargó de elevar la propuesta al departamento de Obras sin éxito.

A esta petición respondió durante la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno, la portavoz municipal y alcaldesa en funciones, Inma Sanz, quien destacó la necesidad de que las labores de retirada «finalicen cuanto antes», insistió en la seguridad de la operación y recalcó que «no hay razón objetiva» para detener las obras.
En sus declaraciones, subrayó que lo prioritario es concluir cuanto antes porque “son demasiados años los que el amianto estuvo cerca de las casas de estas personas, decenas y decenas de años”.
Además, consideró que se trata de “una extraordinaria noticia para los vecinos que se vaya a retirar de cerca de sus casas y que en menos de un mes ya pueda estar completamente limpia esa zona”, aunque reconoció que la demolición del edificio requerirá más tiempo.
