La estación de Legazpi de Metro de Madrid luce ya primera de las puertas de andén para la automatización de la Línea 6, con el arranque de las labores de instalación en horario nocturno y sin afectación para la circulación de trenes.
En total serán más de 4.000 puertas a lo largo del proceso en cada uno de los 70 andenes, que suman cerca de ocho kilómetros. Una primera partida para unos cinco andenes ha llegado desde China por vía aérea, mientras que el resto lo hará por vía marítima de forma paulatina.
La empresa instaladora dispone de un gran centro fuera de Madrid, desde donde se realizarán envíos de material hasta la estación de Arganzuela-Planetario, que actúa como centro logístico para las obras de reforma integral de la Línea 6. Desde allí, se transportarán a las distintas estaciones de destino.
Implantación progresiva
La primera puerta se ha instalado en la estación de Legazpi. Tras un periodo de unos dos meses para hacer ajustes y pruebas que garanticen la correcta implantación de los equipos, se continuará de forma progresiva hasta completar su puesta de largo en las 28 estaciones de la ‘Circular’, esta vez ya con varios equipos trabajando de forma simultánea en varios puntos.

Los trabajos se llevarán a cabo en horario nocturno y sin afectación al servicio de Metro, arrancando la noche de este mismo martes coincidiendo con el cierre anticipado de la línea a las 23.00 horas.
En cualquier caso, con el cierre adelantado de la Circular a las 23.00 horas de domingo a jueves, los viajeros tendrán a su disposición dos autobuses sustitutivos gratuitos (SC1 y SC2) que realizan el recorrido en superficie hasta la 1.30 horas. Los viernes y sábados, por su parte, se mantendrá el horario habitual, coincidiendo con los periodos de mayor demanda.
Puertas de andén
Estos elementos sirven para segregar el espacio de espera de los usuarios y la zona de circulación de los trenes con el objetivo de garantizar la máxima seguridad para el ciudadano y, al mismo tiempo, permitir una velocidad superior de entrada de los trenes.
Construidas con componentes antivandálicos, serán transparentes para ofrecer una mayor sensación de amplitud, permitirán conocer cada una de las entradas a través de distintos colores y contarán con serigrafías, barras de seguridad y elementos contra atrapamientos. Su colocación aporta otros beneficios, ya que integra pantallas LED en la parte superior que reflejarán información de utilidad.

Una vez comience la instalación, se colocarán cámaras y se ajustarán espejos para mejorar la visibilidad de los conductores. Además, se pondrá en marcha una campaña institucional de información a los usuarios para que estén al tanto los cambios que van a experimentar las estaciones.
La llegada de los trenes
La tercera fase de los trabajos arrancará en junio o julio con la llegada de los 40 nuevos trenes monotensión de gálibo ancho y electricidad a 1.500 Vcc que ya está fabricando la empresa CAF. Está previsto que comiencen a circular en fase de pruebas previsiblemente en julio del próximo año, antes de empezar a transportar pasajeros en 2027.

Su principal característica es la conducción semiatomática, sin cabina de conductor, de modo que en la cabecera habrá un cristal panorámico por el que los viajeros podrán ver las vías y las estaciones.
Cada una de las unidades se compondrá de seis coches, y estarán diseñadas con disposición continua con pasillos de intercomunicación entre los coches a lo largo de toda la unidad, con 10 centímetros más anchos (de 2,8 a 2,9 metros), lo que permitirá aumentar la capacidad un 17% al pasar de los 1.200 pasajeros actuales hasta los 1.385.
