El cierre de la Línea 10 de Metro (Hospital Infanta Sofía-Puerta del Sur) entre Nuevos Ministerios y Cuzco ha tenido un impacto en su primer mes sin servicio de una pérdida de un 18,67% de viajeros medios habituales en días laborables en la totalidad de la misma, al tiempo que las otras dos líneas del suburbano que dan servicio a esta zona norte de la capital, líneas 1 y 9, han incrementado el promedio de usuarios por encima del 7%.
El cierre de este tramo de la Línea 10, que se extenderá hasta el mes de diciembre, afecta a las estaciones de Nuevos Ministerios (líneas 6 y 8 y Cercanías), Santiago Bernabéu y Cuzco, con un fuerte impacto en la movilidad en el eje del Paseo de la Castellana, con gran concentraciones de oficinas y negocios, así como con importantes nodos de transporte como el intercambiador de Plaza de Castilla e infraestructuras como el propio estadio del Real Madrid, por donde se mueven decenas de miles de madrileños a diario.
Datos provisionales con la L1 a la cabeza
Estas alternativas son las que se han visto más afectadas, principalmente en el caso del suburbano, el que soporta mayor número de viajeros en la capital. En total, durante este mes de corte de servicio, entre el 28 de marzo y el 28 de abril, se han registrado un total de 63.541.806 entradas en el conjunto de la red del suburbano, con la Línea 1 como la más utilizada con 10.059.897, el 15,83% del total, según los datos provisionales facilitados por Metro.

Esta línea, que une Pinar de Chamartín con Valdecarros, es la principal vía de conexión entre el norte y el sureste de la capital, con 33 estaciones que conectan con casi todas las líneas del suburbano, la red de Cercanías, la almendra central de la capital y las principales estaciones ferroviarias de Alta Velocidad como Atocha y Chamartín.
Por su lado, la Línea 9, que recorre la ciudad de norte a sureste y conecta también con Rivas-Vaciamadrid y Arganda del Rey, registró 4.568.672 entradas durante ese mes, el 7,19% del total de la red. Mientras, la Línea 10, que además de la capital da servicio a Alcorcón, Alcobendas y San Sebastián de los Reyes, cerró el mes con 6.421.958 entradas, el 10,10%.
Según las cifras provisionales de Metro facilitadas sobre este primer mes sin servicio entre Nuevos Ministerios y Cuzco, en toda la Línea 10 se ha registrado una caída del 18,67% en las entradas en un día laborable medio antes y después del corte, con una pérdida estimada en 60.988 (se ha pasado de un promedio de 326.668 a una media de 265.680).

Por su lado, tanto la Línea 1 como la Línea 9 crecen por encima del 7%, registrando los mayores incrementos de la red en ese periodo de tiempo. En detalle, la L1 repunta un 7,97%, con un incremento estimado en 28.271 entradas (pasa de 354.807 entradas de media antes del corte a 383.078 tras él), mientras que la L9 sube un 7,29%, con un repunte de 13.399 (pasa de 183.672 a 197.070).
También destaca el incremento del 7,04% en la Línea 8 (Nuevos Ministerios-Aeropuerto T-4) y del 3,54% en la Línea 11 (Plaza- Elíptica La Fortuna). En el lado opuesto, junto a la L10, los retrocesos se dan en la Línea 7 (Hospital del Henares-Pitis), con una caída del 2,04%, y en la Línea 4 (Argüelles-Pinar de Chamartín), con una bajada del 0,77%.
Aglomeraciones en hora punta
Este trasvase de viajeros ha llevado a quejas por parte, principalmente, de usuarios de la Línea 1, con aglomeraciones habituales en hora punta. En una intervención esta misma semana en los ‘Desayunos Madrid’ organizados por Europa Press, el consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, pidió disculpas a los afectados y recalcó que, aunque «las obras hay que sufrirlas», también «mejoran la ciudad» y «la calidad de vida de los madrileños».

En su intervención, el consejero trasladó que finalizarán en diciembre, aunque la intención es «acelerar» los trabajos, y recordó que, «en caso de que exista la necesidad» de reforzar el servicio alternativo de autobús, que se presta a través de la S10 de la Empresa Municipal de Transportes (EMT), y en colaboración con el Ayuntamiento, «se incrementaría el número de autobuses».
Con una inversión de más de 60 millones de euros, se está construyendo una nueva estación «que garantice toda la seguridad y, sobre todo, una estación que sea accesible acorde al gran número de ciudadanos que asisten a ese estadio de fútbol».
En concreto, la nueva estación, que recibirá el nombre de ‘Bernabéu’ y se espera que esté finalizada en el primer trimestre de 2027, será 100% accesible, con 12 ascensores panorámicos y 24 escaleras mecánicas que conectarán directamente con el andén.
