La construcción del futuro circuito de Fórmula 1 (F1) en Ifema Madrid tendrá un impacto ambiental significativo, ya que va a afectar a 729 árboles y va a requerir que el Ayuntamiento de Madrid suspenda los límites de calidad acústica establecidos por la Ley del Ruido.
Es lo que especifica el Informe de Impacto Ambiental emitido por la Dirección General de Transición Energética y Economía Circular de la Comunidad de Madrid, publicado en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM).
Si no se concede la autorización especial para la suspensión de los niveles de ruido permitidos, el proyecto deberá someterse a una evaluación ambiental ordinaria, lo que podría generar retrasos en su ejecución.

Entre las medidas exigidas para minimizar el impacto sonoro, se instalarán pantallas acústicas de alta eficacia y se analizará la transmisión de vibraciones a las viviendas cercanas, asegurando soluciones para mitigar las molestias a los residentes.
Zonas afectadas por el ruido del circuito de F1 en Madrid
Las áreas más afectadas serán las viviendas próximas a las calles Francisco Umbral, Florentino Rodríguez Alonso y el entorno de la calle de las Pedroñeras, en la parte oriental del barrio de Canillas, así como el norte del barrio de La Piovera.
Durante los entrenamientos de la F1 en Madrid, los niveles de ruido podrían superar los 80 decibelios. Para reducir esta afectación, se ha planteado modificar el trazado original de la recta T9-T10, alejándola de las viviendas, lo que reduciría el ruido en hasta 5 decibelios. Además, la categoría Porsche Mobil Supercup ha sido descartada debido a la imposibilidad de cumplir con el límite de 90 decibelios.

También se ha establecido la prohibición de carreras más allá de las 23:00 horas y el uso de un helicóptero con hélice menos ruidosa para minimizar el impacto acústico.
Afectación al arbolado
El proyecto prevé la intervención en 729 árboles de 25 especies diferentes, en su mayoría ornamentales y con edades de hasta 38 años.
Un informe del Ayuntamiento de Madrid señala que 682 de estos árboles se encuentran en terrenos de Ifema y el resto en la vía pública. Según la normativa vigente, la tala es la última opción, priorizándose el mantenimiento y el trasplante. En caso de ser necesaria la tala, se deberá aplicar una compensación.

Del total de ejemplares afectados, 85 podrán ser sustituidos fácilmente por su tamaño reducido, 358 serán trasplantables con diferentes niveles de éxito y 295 no podrán ser reubicados debido a su edad avanzada. Como compensación, se tendrán que plantar 9.238 árboles en la parcela norte para restaurar el entorno afectado.
Además, se realizará un estudio detallado para determinar el impacto real del proyecto sobre la vegetación, asegurando la máxima protección de los ejemplares mediante técnicas como el vendado de troncos y el entablillado de seguridad. También se gestionará correctamente la tierra vegetal excavada para reutilizarla en la reforestación de la zona.
Movilidad y sostenibilidad en el entorno del circuito
El impacto en la movilidad urbana es otro aspecto relevante del proyecto de la F1 en Madrid, además del ruido y el arbolado. Se exigirá un plan de tráfico para evitar congestiones en la M-11 y la M-40 durante el Gran Premio de España de Fórmula 1, además de medidas de transporte sostenible como estacionamientos para bicicletas y puntos de recarga para vehículos eléctricos.
También se reforzarán las rutas de transporte público y se establecerán desvíos viarios alternativos para minimizar las afectaciones al tráfico habitual.

Para reducir la huella ecológica del evento, se implementarán medidas como la compensación de emisiones de CO2 mediante reforestación y la creación de corredores ecológicos. También se adoptará un plan de gestión de residuos para garantizar su correcta separación y reciclaje.
