La M-30 sumará sus segundos jardines verticales -el primero se plantó en 2023 en la avenida de la Ilustración-, con una treintena de especies sobre 400 metros a la altura de Ventas.
La ubicación exacta será el tramo comprendido entre el p.k. 5,900 y el p.k. 6,300, donde la vía de circunvalación contabiliza seis carriles por sentido. Es el punto que registra el mayor volumen de tráfico de la ciudad, ha indicado el área de Obras y Equipamientos, abanderado por Paloma García Romero.
El proyecto contempla el cubrimiento de los laterales de las rampas de acceso que salvan el desnivel entre la M-30 y la calle Alcalá, además de los estribos del puente, para crear una superficie vegetal de 2.834 metros cuadrados y 400 de longitud.

La ubicación
En concreto, los nuevos jardines se levantarán en el espacio existente entre el cerramiento actual de las rampas y la barrera de seguridad de los carriles derechos de los troncos laterales en ambos sentidos, bajo el voladizo del tablero de las rampas de acceso y del puente.
Los trabajos tendrán una inversión de 6,2 millones de euros, comenzarán este verano y se extenderán previsiblemente hasta principios de 2027. Conscientes de que se trata del tramo de la M-30 con mayor intensidad de tráfico por el que circulan entre 5.000 y 10.000 vehículos a la hora, los trabajos se desarrollarán en horario nocturno.
A diferencia de los jardines verticales de la avenida de la Ilustración, en Ventas no será necesaria la instalación de paneles abatibles ya que el jardín no se instalará sobre muros, sino sobre el cerramiento existente, formado por módulos de hormigón prefabricado y accesible por detrás, desde las galerías que transcurren por el interior.

Los futuros jardines verticales estarán situados junto a Parque Ventas, el proyecto de transformación urbana que generará un nuevo espacio de 16.370 metros cuadrados sobre la M-30 y que conectará peatonal y paisajísticamente los distritos de Salamanca y Ciudad Lineal.
Las especies
Para el jardín se ha seleccionado una paleta vegetal de 34 especies mediterráneas con alta resistencia a la sequía y con floración durante las cuatro estaciones teniendo en cuenta aspectos como el soleamiento o las distintas orientaciones de los muros.
El catálogo de especies no sólo cumplirá una función ornamental y cromática sino que también actuará como un filtro ambiental ya que ha sido concebido para fijar partículas en suspensión, a modo de filtro activo de contaminantes (con capacidad de absorción de hidrocarburos y de óxidos de nitrógeno), y para fomentar la biodiversidad. De este modo se convertirá en un refugio urbano para insectos polinizadores.
La fachada ajardinada estará compuesta por módulos de 36 bolsillos 6×6, con capacidad para 36 plantas, diseñados ad hoc para jardines verticales de cultivos semi-hidropónicos, que se fijarán sobre una estructura metálica que garantizará la estabilidad y resistencia de la instalación.
