Vehículo de Policía Nacional en Madrid
Vehículo de Policía Nacional.

La Policía Nacional ha desarticulado en Madrid una organización criminal internacional que se dedicaba al tráfico de inmigrantes ilegales y la falsificación de documentos.

La investigación se ha llevado a cabo con la colaboración de la EUROPOL y la agencia de seguridad estadounidense Homeland Security Investigations. En total se han detenido 77 personas en varias provincias españolas.

En concreto ha sido en las ciudades de Barcelona, Madrid, Vizcaya, Murcia, Málaga, Granada, Valencia, Islas Baleares, Cantabria, Zaragoza y Bilbao. Entre los detenidos se encuentran los líderes de la organización, seis personas que han ingresado en prisión.

Flujo de tráfico de inmigrantes en España

Los agentes comenzaron esta investigación en el pasado año 2022. Se originó con la detección de un incremento del flujo de inmigración ilegal por parte de ciudadanos de origen indio. Asimismo, muchos viajeros utilizaban España como país de paso hacia México. El objetivo era llegar a Estados Unidos o Canadá.

De esta forma, los investigadores determinaron que existía esta organización criminal que se asentaba también en Italia y colaboraba con Libia, Bolivia y México.

Además, la organización criminal de tráfico de inmigrantes contaba con dos ramas de actuación. La primera se dedicaba a la inmigración  ilegal de ciudadanos de origen indio-pakistaní desde la India. La otra rama se centraba en la inmigración de ciudadanos bolivianos en España.

En cuanto a a la inmigración de ciudadanos indios, se captaba a dichas personas en su país de origen. Desde allí,  eran trasladados en avión hasta Bahréin y desde allí hasta Egipto y Libia. La organización criminal les proporcionaba visados falsos y alojamientos en las distintas ciudades.

Policía en el Aeropuerto de Madrid Barajas (Foto: EP)
Policía en el Aeropuerto de Madrid Barajas (Foto: EP)

Cuando llegaban a Libia se embarcaban en pateras hasta la isla de Lampedusa, en Italia. En estas pateras viajaban más de 130 personas durante 28 horas. Al llegar a Italia viajaban a Zaragoza o Barcelona, donde, a través de las agencias de viajes regentadas por los cabecillas de la organización, viajaban hasta México.

Por otro lado, la rama dedicaba al tráfico de inmigrantes bolivianos contaba con colaboradores en España, Bolivia, Turquía y Egipto. A través de dichas agencias de viajes, organizaban los traslados desde Bolivia hasta Estambul o El Cairo. Desde allí, viajaban a Madrid o Barcelona.