El CD El Álamo venía de competir contra un equipo de Primera División, el Mallorca, en la primera eliminatoria de Copa del Rey de su historia

MÓSTOLES/ 30 DICIEMBRE 2019/ El último partido de 2019 dejó en El Soto el triunfo del conjunto mostoleño, gracias a un gol de Juanma Ortiz en los primeros compases del partido y a las paradas de Aitor González.

Paradójicamente los tres puntos fueron lo mejor de un partido en el que el Móstoles no se impuso mediante juego, como es habitual, a su rival, un CD El Álamo que venía de competir contra un equipo de Primera División, como es el Mallorca en la primera eliminatoria de Copa del Rey de su historia.

El conjunto visitante no tuvo acierto de cara a gol y terminó pagando la falta de puntería para aupar al Móstoles a los puestos de relevancia, a solo dos puntos del playoff, concluyendo así un año para el recuerdo, que llevó al Móstoles a la segunda ronda del playoff de ascenso a Segunda División ‘B’ y pone a tiro de piedra el objetivo de cara a 2020.

El partido comenzaba con el devenir que iba a marcar el resto del choque. La primera clara del partido iba a suponer los tres puntos. Asensio disputaba un balón con ventaja de la zaga, provocaba el fallo de la defensa y habilitaba a Juanma Ortiz que poco necesita para hacer daño para elevar el balón ante la media salida del portero y poner el 1-0, que daría los tres puntos a los de Meléndez.

Con el gol se podía prever a un Móstoles más tranquilo, dominando el cuero y que El Álamo pudiese acusar el cansancio del tremendo esfuerzo que los del Facundo Rivas hicieron entre semana ante el Mallorca en Copa, en el que caían por la mínima, pero no iba a ser así. Las más claras de la primera parte fueron para los visitantes.

En la reanudación parecía que el Móstoles quería sentenciar rápido y vivir un partido tranquilo. En la primera acción Mozo servía un gran balón a Asensio que el delantero no pudo aprovechar, pero se atisbaba la reacción azulona, que con la ventaja en el marcador podría ser letal, pero no iba a ser así.

Conforme pasaban los minutos el Móstoles fue más práctico y veía más cerca la victoria, evitando fisuras atrás y siendo poco ortodoxo en ocasiones, conseguía amarrar tres puntos que eran vitales para los intereses mostoleños, en un día de excepción con la plantilla en cuadro por las bajas.

Lo más positivo del choque son los tres puntos, que otorgan al Móstoles la segunda victoria consecutiva y que le hacen ser optimista de cara a un 2020 que empezará por todo lo alto, visitando, en el último duelo de la primera vuelta, a uno de los llamados al playoff, como es el Unión Adarve.

Los azulones visitarán el Barrio del Pilar en 7 días, tras el parón navideño y el partido será un regalo anticipado de Reyes, puesto que se medirán dos las plantillas más completas del grupo séptimo de la Tercera Madrileña.