Una única ocasión clara que los verdinegros sí supieron materializar da la victoria al Moratalaz en la sexta jornada del campeonato

MÓSTOLES/ 30 SEPTIEMBRE 2019/ Un solitario tanto valía al Moratalaz para imponerse a un C.D. Móstoles URJC que no tuvo la suerte de cara en esta mañana de domingo, en la que se disputaba la sexta jornada del campeonato.

De hecho, un solo gol bastó y también una única ocasión clara que los verdinegros si supieron materializar. El Móstoles generó fútbol y las tuvo de todos los colores pero la falta de acierto, los postes, Yayo y el colegiado desquiciaron a un Móstoles que encajaba su segunda derrota de la temporada y acabó con dos expulsados.

Duelo inédito en Tercera. Por primera vez se veían las caras los primeros espadas de Moratalaz y Móstoles. Ambos equipos dejaron claro desde el primer minuto que querían respetar el cuero y que tenían las ideas trabajadas, pero fue el Móstoles el que quiso más y mejor durante la primera parte.

El que perdona en este deporte, lo suele pagar y Yayo iba a estar inspirado. Los de Javi Meléndez se adueñaron del balón y del juego en el tramo final y Chupe se topaba de nuevo con Yayo. Era un milagro que el marcador no se hubiese movido al descanso.

En la reanudación más de lo mismo. Salmerón superaba a Yayo, pero aparecía el poste. En ese tramo el Moratalaz le metió un punto más de intensidad y organización al partido para tratar de equilibrar fuerzas, pero el Móstoles seguía siendo muy superior.

Aitor seguía de espectador de lujo, hasta que pasado el 60’ de partido, una perdida en la frontal verdinegra ocasionaba un contragolpe de tiralíneas del Moratalaz, Mora – el mejor de los locales junto al portero – se internaba en el área y ponía el balón al segundo palo donde Vasco remachaba a la red y concedía el 100 % de efectividad a las acciones ofensivas de los locales.

Con el 1-0 el Móstoles se volcó, pero no era el día. Portilla lo intentó de todas las maneras, ganó línea de fondo varias veces, pero sus acciones no tenían fruto. Unas veces lo anulaba el línea por fuera de juego, otras simplemente no salía, pero el ‘8’ mostoleño fue incansable, con acciones de gran calidad.

Esta vez el sabor amargo de la derrota no esperará 7 días para evaporarse, el Móstoles tiene oportunidad de quitarse el mal sabor de boca de la mejor manera posible. Una victoria en Copa RFEF sería un gran estímulo.

El jueves el Unión Viera visita El Soto en una competición que ilusiona a la ciudad y que puede suponer un billete a la Copa del Rey para los de Javi Meléndez. También suelen decir que el fútbol suele dar unos días, lo que en otros te quita y el fútbol hoy le ha dejado una clara cuenta en él debe a los mostoleños, que esperan los azulones saldar la deuda cuanto antes.