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El Getafe se llevó los tres puntos sin alardes ante un rival que no dio importancia a los puntos en juego y reservó a sus jugadores principales

GETAFE / 28 NOVIEMBRE 2019 / El conjunto azulón llegó a Turquía con el objetivo de ganar para mantener su ventaja con el Krasnodar de cara a la última jornada y cumplió estrictamente con el cometido.

La incomodidad de tener que viajar tan lejos y la necesidad de ahorrar esfuerzos no invitaba a adornarse por lo que el Getafe solo intensificó su fútbol mientras tuvo la necesidad de hacer el gol. Una vez logrado de la mano de Mata a los 50 minutos, los azulones regularon el ritmo del partido para anular cualquier respuesta del Trabzonspor y alcanzó el pitido final sin sustos.

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La propuesta de Bordalás fue la de presentar rotaciones, pero en esta ocasión aprovecharía que Arambarri y Mata no pueden jugar este domingo por sanción para dar presencia a dos jugadores que suelen descansar en esta competición. Con ellos y las apariciones habituales en Europa de Chichizola, Bruno, Fajr o Portillo, se buscó reservar a futbolistas que si tendrán lugar en el campo con el regreso a La Liga.

El ambiente de partido contrastaba con el valor que el Getafe otorgaba al encuentro. El Trabzonspor mantenía unas posibilidades mínimas de lograr su clasificación y tanto los aficionados como el técnico, parecían dar por perdida la competición. Las gradas dieron una imagen poco frecuente en términos de ruido y color, ausentes en la tarde de hoy y el entrenador Ünal Karaman plagó el once de suplentes y jóvenes canteranos.

Inicio de partido plomizo

La baja tensión que transimitía el rival pareció contagiar a un Getafe que no lograba realizar robos en la zona ancha para atacar con verticalidad. Los locales serían los primeros en despertar del somnoliento comienzo de partido y llegaron a dar un aviso de gol en torno al minuto 20, cuando el punta Akpinar cazaba en área un rechace de Chichizola que desperdició al cruzar su disparo en exceso.

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Afortunadamente, el Getafe se metió en el partido antes de llevarse el jarro de agua fría y progresivamente fue esculpiendo el desarrollo del juego que le interesaba. Molina y Mata completarían varias ocasiones, sobre todo en el cuarto de hora previo al descanso. Un disparo de Molina aprovechando el bote del balón que rozaba el palo y un escorzó de Mata que no sería suficiente para empujar a portería el balón peinado por su compañero de delantera en el primer palo serían las mejores opciones.

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Mata resolvió la papeleta

Tras el tiempo de asueto, el Getafe quiso prolongar la situación vigente en el final del primer tiempo y salió a jugar con la mismas ganas de deshacer el empate. Para no prolongar el suspense, el Getafe resolvió a los cinco minutos del segundo tiempo en una apertura al espacio para Kenedy que centraba por raso a Mata, que esperaba el balón en el punto de penalti, donde controló y disparó sin oposición para hacer el único tanto del partido.

A partir de ese instante el partido regresó a las bajas pulsaciones con las que se abrió, ejerciendo el Getafe un mayor control sin exponer desajustes. Con los locales evidenciando insuficiencia general para deshacerse de la camisa de fuerza impuesta por los azulones, se dejó pasar los minutos sin contratiempos y Bordalás fue retocando el equipo para incrementar la estabilidad del partido hasta la llegada del final.

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Conocido el marcador del otro partido de grupo, en el que el Krasnodar ha vencido al Basilea por 1-0, el resultado logrado se supone fundamental para partir en el partido definitivo ante los rusos en El Coliseum con ventaja respecto a su rival. Los azulones llegarán por delante en la clasificación a la fecha, por lo que el empate será suficiente para que el Getafe pueda convertirse en equipo de dieciseisavos de final.

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