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La victoria del Valencia hizo irrelevante cualquier esfuerzo de los de Bordalás y el Getafe finaliza la mejor Liga de su historia

GETAFE / 18 MAYO 2019 / Finalizada la temporada, ya se puede decir: vuelve el Eurogeta. El giro del destino que se necesitaba para recuperar la cuarta posición no sucedió, pero eso no empañó la fiesta. El Valencia cumplió con la victoria que necesitaba contra el Valladolid sin apuros y acabó asegurando la plaza de Champions. Con el empate, el Getafe al menos pudo amarrar un empate que le deja quinto clasificado con 59 puntos, superando el techo de 58 puntos que tenía en la primera división. Tras el pitido final, jugadores y afición festejaron en el césped una temporada para el recuerdo.

El equipo de Bordalás se mostró fuera de cualquier conformismo y trabajó desde el primer minuto ajeno a lo que sucediera en el José Zorrilla. El empuje en la presión y la velocidad con la que se desplegaba el frente de ataque azulón era incontenible para el Villarreal y antes del primer cuarto de hora Portillo ponía en ventaja al Getafe, finalizando al borde del área pequeña con temple y calidad. La catarata de fútbol local seguía generando ocasiones y una revisión del VAR privó a Hugo Duro de hacer su primer gol con el primer equipo. En el tramo final el Getafe perdió fuelle y el Villarreal respondió con un cabezazo de Iborra en el segundo palo a saque de esquina, que servía en el marcador un empate que no hacía justicia al desempeño del Getafe.

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Los goles del Valencia enterraron las opciones azulonas

El descanso sirvió a los de Bordalás para rehacerse y volvió a mandar en el juego. Sin embargo, el Villarreal tuvo mayor concentración defensiva que la demostrada en la primera parte y las ocasiones se resistían. Aun así , un preciso cabezazo cruzado de Maksimovic en una llegada al primer palo, devolvía el liderazgo de Getafe al marcador, estrenándose como goleador con la elástica getafense. La ausencia de noticias positivas desde Valladolid fue diluyendo la tensión cormpetitiva y al borde del minuto 90 los castellonenses acabaron sobrepasando la línea de un Soria que salvó hasta dos remates en el área del ataque ‘groguet’, pero en la segunda ocasión el rechace de Gerard Moreno entraba lo justo para dar gol.

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Tras el pitido final comenzaron los festejos

Asumido que la plaza de Champions era para los valencianistas, la afición supo valorar el logro construido en estos diez meses y dio tratamiento de campeones a sus jugadores. El objetivo de formar parte de los 32 mejores equipos de Europa de la próxima temporada no se materializó, pero lo conseguido es mucho más que un premio de consolación.

La llegada de Bordalás hace más de dos años y el trabajo de sus muchachos -algunos ya ilustres como Jorge Molina, Portillo, Mata o Arambarri– ha servido para cerrar la puerta del pesimismo en la casa getafense y grabar a fuego en ella una identidad de coraje y perseverancia que apasiona a una hinchada entregada en cada partido. Estos principios han dejado una huella que se traduce en resultados como un ascenso hace dos años y hoy en una clasificación a Europa League.

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El club ha escalado en un suspiro peldaños que otros no superan en décadas y de momento, con el entrenador alicantino al mando no se conoce techo alguno en el crecimiento del equipo. La gesta de jugar la Champions League se esfumó esta temporada, pero con semejantes argumentos futbolísticos, seguir soñando está permitido.

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