El equipo de Bordalás quiso la victoria más que su rival, pero la dureza del choque permitió pocas situaciones para deshacer la igualada

GETAFE / 31 AGOSTO 2019 / En la tercera jornada el Getafe tampoco pudo obtener un triunfo. El equipo mostró una imagen ligeramente más alegre que en los partidos previos, pero volvió a encajar un gol de forma muy sencilla, perdió la ventaja generada antes del descanso y el férreo trabajo defensivo de los alavesistas en la segunda parte nubló las ideas de los de El Coliseum.

Los dos goles llegaron antes del descanso

Durante la primera parte tuvo el Getafe el control del juego, que tuvo una inusual posesión de balón ante un Alavés que optó por protegerse con maneras similares a las que los locales suelen mostrar. Las formas en las que el Getafe supo crear peligro fue a través de centros laterales y acciones de balón parado, donde Fajr pudo exhibirse mandando un balón al travesaño en una falta lateral. Pero el gol llegó de forma diferente en el ecuador del primer tiempo. El debutante Timor se aprovechaba del titubeo de Wakaso con el balón en campo propio, Cucurella recogía el esférico y se lo entregaba a Molina para batir en uno para uno al portero babazorro, haciendo sangre del primer error del rival.

Con el marcador descompensado el Alavés miró hacia delante y sin muchos esfuerzos ofensivos puso el empate siete minutos después. El tesón de Manu García en una pugna aérea eterna mandaba el balón al palo y del barullo resultante Joselu sacaría petroleo empujando a portería. El Getafe quiso recuperar la ventaja después de un gol evitable para un equipo que tanto cuida esta clase de detalles en la retaguardia. Sin embargo el Alavés parecía haber aprendido la lección y aumentó su concentración en defensa.

Ángel lideró el empuje local

Bordalás no quiso perder el tiempo en un frío inicio de segunda parte y para la hora de juego Portillo y Ángel ya habían ingresado en el terreno de juego. Ambos equipos, pese a sus buenas intenciones, no encontraban la forma de generar peligro en una segunda parte muy igualada. Los de azul elaboraban más, por su parte los que hoy vestían con su segunda indumentaria jugaban balones directos para Joselu y un Manu García, que supo ser molesto en sus apariciones desde segunda linea.

En el Getafe el dorsal nueve canario, aunque también Bergara -llamado para los últimos veinte minutos-, propusieron cosas diferentes en el último tercio de partido; el primero cayendo a bandas para desbordar y el segundo apareciendo en inmediaciones del área liberado de su marca. Con su trabajo sacaron las dos ocasiones claras de la reanudación: una volea cruzada de Cabrera que se marchó cerca del palo y un disparo raso de Portillo en plena área que tropezó en un defensor de los vitorianos.

Los azulones hicieron un esfuerzo final que si obligó a los visitantes a atrincherarse, pero nada fue suficiente para lograr la primera victoria de la temporada. El Getafe hoy si tuvo más ambición para deshacer el empate, pero los momentos de fluidez ofensiva fueron aislados y la encerrona contra los de Garitano llegó muy al borde de la clausura.

La liga se para

El Getafe llega al parón con tan solo dos puntos en tres complicados partidos. Los equipos que ha enfrentado han comenzado la temporada a buen nivel y han mostrado condiciones para secar los valores del conjunto de Bordalás, por lo que la situación de los getafenses debe evaluarse como una situación más bien circunstancial. El cuadro azulón deberá trabajar duro estas dos semanas para afrontar las semanas de dos partidos, una vez la competición continental se inaugure.