El Getafe CF ha logrado una importante victoria el fin de semana al distanciarse aún más de los puestos de descenso (está ya a seis plazas) a costa de hundir a un Real Valladolid totalmente desubicado al que casi endosó una manita (0-4) a domicilio.
De hecho, no pasó ni un minuto para que los madrileños subieran el primer gol al marcador del José Zorrilla, tras un fallo garrafal de Ferreira en su salida para interceptar el remate de Arambarri, posterior al centro de Uche de cabeza, que solo tuvo que empujar el balón para añadir otra diana a su casillero.
Con una defensa que hizo aguas por todas partes, sin ideas ofensivas, y un portero debutante que no estuvo afortunado, el Valladolid zozobró ante un rival que no tuvo que despeinarse para marcar sus cuatro goles.


Los madrileños no estaban dispuestos a perdonar ni un error de los blanquivioletas y este volvió a llegar. La defensa central hacía aguas por todas partes, y Terrats no halló obstáculos para, tras pase de Uche, superar al meta local.
Encuentro encarrilado
0-2 a los 18 minutos. Los de Bordalás encarrilaban el encuentro ante un Real Valladolid que no ofrecía el nivel necesario para hacer frente a un rival muy superior en todas las vertientes, táctica y físicamente.
Así se llegaba al tercer gol, de Terrats, con un remate a bocajarro llegando en carrera desde atrás tras un centro de Bernat.

Y por si fuera poco, Mario Martín veía la cartulina roja por una dura entrada a Iglesias, con lo que el Real Valladolid debía afrontar la segunda mitad con uno menos. Ni encomendándose a la Virgen de San Lorenzo o San Pedro Regalado, se podía esperar milagro alguno.
Álvaro Rubio buscó revulsivos con Henrique Silva, quien también debutaba como jugador blanquivioleta, y Chuki, para tratar de controlar las pérdidas y dar un soplo de aire fresco a un equipo bastante hundido. Pero nada cambiaba.

Choque violento entre Luis Pérez y Latasa
Mientras, en el banquillo de los pucelanos la desesperación se traducía en un enfrentamiento en el banquillo entre Luis Pérez y Latasa, en el que medió Cömert para que el lateral andaluz no golpeara al madrileño. El bochorno era total.
Mientras, el Getafe subía otro gol al marcador, en este caso, obra de Domingos, de cabeza, tras un córner sacado en corto que centró Luis Milla.
