En este perfil, dibujamos las principales cualidades del juego de Luka Rupnik, que fue el jugador más destacado del Montakit Fuenlabrada en la J 26, con 17 puntos en 12 minutos, en la derrota ante el San Pablo Burgos

FUENLABRADA/8 de ABRIL de 2019/. Una de las respuestas que brindó J Cuspinera tras la victoria frente al UCAM Murcia (el décimo triunfo de la temporada para el Baloncesto Fuenlabrada) fue premonitoria de lo que pasaría con un jugador en concreto en la jornada siguiente.
J fue interpelado por nuestro compañero de la Agencia EFE a propósito de Luka Rupnik y el hecho de que no hubiera jugando ningún minuto. A lo cual Cuspinera respondió que “no es fácil gestionar una situación con tres bases. Luka está entrenando bien y seguramente esté siendo injusto con el al no darle más minutos. Simplemente, en estos partidos he apostado por la dupla Rowland-Bella, aunque esta situación puede cambiar en cualquier momento, en función de las circunstancias”.
Y a fe que el contexto cambió. Este domingo el Fuenla estaba siendo zarandeado por el San Pablo Burgos en el coliseo castellano. Los locales exhibían intensidad y dinamismo. Ante semejante roto, y valorando también el romo partido de Rowland en ataque, J Cuspinera volvió a dar vuelo a Rupnik (venía de no jugar ante el Murcia y apenas dispuso de medio minuto contra el Cafés Candelas Breogán y de cuatro décimas de segundo frente al Valencia Basket).

El base/escolta esloveno respondió con una demostración de puntería (4 de 6 en triples y 5 de 6 en triples) para sumar 17 puntos. Todo eso más 2 asistencias, 1 rebote y 1 recuperación en 12 minutos 46 segundos. Difícil dar más en menos tiempo.
Si uno abre la panorámica y echa un vistazo a sus estadísticas de la temporada, estas tampoco están nada mal: 6,1 puntos, 1,6 asistencias y 1,1 rebotes en 14 minutos de media por partido. Lo que no consiguen expresar las estadísticas es el ‘duende’ de este jugador. Su destreza para componer pases inéditos (como pases sin mirar a dos manos o asistencias entre las piernas). Tan inesperadas como eficaces. Su repertorio de pases demuestra que la genialidad también puede ser productiva y vistosa a un tiempo.

Después de una exhibición que hizo frente al Regal Barcelona, su entrenador de entonces, Héctor ‘Che’ García, se felicitaba de su “gran partido. Luka es un jugador muy emocional. Que vive con mucha intensidad el baloncesto, y que además es muy buena persona”. El técnico argentino también aludía a un exceso de autoexigencia de Luka (nadie lo diría viendo su desparpajo en la cancha). Confiemos en que el partidazo de este pasado domingo llene su depósito de autoestima y también el de confianza de su entrenador.
Sus triples con nieve (tal es la trayectoria que describen sus lanzamientos) vendrán muy bien al Fuenla de aquí a final de temporada. Además, da la sensación de que estas pasadas jornadas de postergación en el banquillo han alimentado su deseo de aportar al equipo y brillar en el juego. No en vano, hablamos de uno de los compañeros de selección de Luka Doncic en la posición de play maker (base) de la selección eslovena.
