El Montakit Fuenlabrada adelantó en ‘la foto finish’ al GBC Delteco gracias al temple y la inspiración de Rupnik, Cruz y Kratsnov y a una mayor puntería triplista (39% de acierto por 24% de los donostiarras)

Fuenlabrada/13 de MAYO de 2019/En el baloncesto, como en la vida, la valentía y la capacidad de superación pueden marcar la diferencia. Mucho de eso sabe Luka Rupnik, el héroe del duodécimo triunfo de la temporada del Baloncesto Fuenlabrada.
El más significativo porque es el que delimita la frontera de equipos que conservan la categoría en la ACB. Esa es la gran noticia de este choque: el Fuenla ya es, matemáticamente y por derecho propio, equipo de la liga ACB para la temporada 2019/20.
Decíamos que Rupnik fue el héroe, el jugador más importante del partido, robo incluido en la última posesión del encuentro. Para llegar a ese punto sumó 14 puntos (4 de 6 en triples) y 2 asistencias (con preciosismo en el pase) y enchufó su carisma, acierto y contagio emocional a sus compañeros y la grada cuando el equipo más lo necesitaba.
En su momento, con la llegada de EJ Rowland al equipo, se le asignó la etiqueta del tercer base. Una situación de partida que él ha modificado gracias a rebelión al determinismo y capacidad para producir cuando el equipo se quedaba ”tirado’, ‘sin gasolina’, en algunos partidos.
El partido de este domingo, como el que protagonizó en casa del Burgos en su momento, son una buena muestra de lo que este jugador puede aportar al equipo. Y lo que no transmiten las estadísticas: hambre, genialidad y un vínculo muy especial para conectar con la grada.

Rupnik no estuvo solo. Sus compañeros hicieron algunos tramos de buena defensa. Krastnov, por ejemplo, dejó algunas pinceladas de su magisterio en la pintura: tiene físico de estibador escocés y demuestra unos fundamentos exquisitos para jugar de espaldas al aro: tan solo le falta algo más de carácter en las refriegas por el rebote. Claro que sí contara también con ese atributo es posible que no estuviera jugando con el Fuenla.
En cualquier caso, el ‘center’ ucraniano fue el jugador más destacado del encuentro con 26 créditos de valoración. Por parte donostiarra estuvo especialmente inspirado Newels Garret, autor de 19 puntos, 11 rebotes y 1 asistencia. A su lado, también dejaron algunos destellos de su calidad Blagota Sekulic (10 puntos y 4 rebotes) y Bego Burjanadze (8 puntos y 4 rebotes).

El equipo vasco completó un partido completo: aguerrido en defensa y con varias ráfagas de acierto en ataque. Gracias a su espíritu gobernó la mayor parte del choque (y llegó a estar 54-61, siete puntos arriba a falta de cinco minutos). Pero a la hora de la verdad se impuso la capacidad de superación y la chispa del Fuenla, concretada en una maravillosa acción de Paco Cruz.

El escolta mejicano (11 puntos y 7 asistencias) atravesó una muralla de defensores gracias a su excelso dominio del bote y firmó la canasta del triunfo gracias a una bombita majestuosa. Después, vino una última acción exitosa de Rupnik en defensa, como héroe preferido de la grada en esta peli de suspense con final feliz.

