La nueva fábrica, ubicada en San Fernando de Henares, centralizará toda la producción de radares para uso civil y militar de la compañía
SAN FERNANDO DE HENARES/ 25 ENERO 2020/ Indra ha reforzado su posición en el ámbito de la fabricación de radares con la inauguración de una fábrica única en España, en San Fernando de Henares, en la que se producirán equipos destinados tanto a un uso civil como militar.
Indra ha concentrado en una única planta de 7.000 metros cuadrados la producción de todos sus sistemas de radares. Cerca de 200 profesionales colaboran para cubrir todo el ciclo de fabricación de los radares, desde la producción de las tarjetas electrónicas al montaje propiamente dicho. La gran mayoría de estos radares de última generación serán destinados a la exportación a países de todo el mundo.
Tal y como comenta Jorge Estevez, director de Operación de Transporte y Defensa de Indra, “la nueva fábrica de radares de Indra en San Fernando de Henares representa una clara apuesta de la compañía por el diseño y la producción de estos sistemas, en los cuales Indra es uno de los líderes mundiales, en gran medida gracias a su tecnología 3D de uso tanto civil como militar”.
Asimismo, desde la compañía afirman que ninguna fábrica en España, y muy pocas en Europa, puede igualar la diversidad de radares con tecnología propia que exhibe la planta de San Fernando. El catálogo incluye desde radares fijos, tácticos o móviles hasta aeroportados y navales, radares para detección de drones o elementos para los radares de exploración espacial. Asimismo, en esta nueva fábrica se desarrollan proyectos de innovación sobre radares Lanza, conjuntamente con Torrejón.

Uno de los radares más sofisticados de Indra está diseñado para la vigilancia espacial y tiene su origen en la tecnología militar. Otra aplicación civil de los equipos producidos en San Fernando está estrechamente vinculada con la sostenibilidad y la protección del medio ambiente: la detección de vertidos de crudo en entornos de extracción y manipulación de hidrocarburos gracias al empleo de radares de bajo alcance.
