La localidad de Rivas Vaciamadrid ha creado su propia red municipal de control de contaminación atmosférica mediante el despliegue de doce estaciones de medición de aire y ruido: seis de ellas fijas y otras seis móviles, en los vehículos policiales (estas últimas sólo miden la calidad del aire).
Con esta iniciativa, Rivas se ha convertido en uno de los primeros municipios de la Comunidad de Madrid en gestionar con recursos propios su calidad ambiental, haciéndolo de manera paralela a los sistemas de la administración autonómica.
Se trata de una actuación en la que se han invertido 94.770 euros y que se ha incluido en la Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible Integral (EDUSI). EDUSI está cofinanciada al 50% por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) y el Ayuntamiento, con una inversión total para todos los proyectos ripenses de 7,2 millones de euros.
La red de control atmosférico ofrece información en tiempo real y puede ser consultada por los servicios municipales a través de un ordenador, una tableta o un teléfono móvil.
Las estaciones fijas se distribuyen en puntos estratégicos de la ciudad que permiten mediciones realistas: en las inmediaciones de centros escolares como la ciudad educativa Hipatia y el colegio público Mario Benedetti o en avenidas y calles de tránsito como las avenidas de las Provincias, Covibar, Provincias con Almendros y en la rotonda de acceso a la ciudad en la avenida de Covibar (km 14 de la A-3).

Los móviles, en patrullas policiales
Las móviles se portan en los vehículos de Policía Local y permiten obtener datos por toda la localidad, con lo que entre unas y otras se alcanza una cobertura completa de la trama urbana. “Con estos doce módulos conocemos con mayor precisión los datos para un área que abarca más de 100 hectáreas de la localidad”, explica el responsable de Innovación y Modernización, Carlos Ventura.
En el caso de las centrales que portan los vehículos de Policía, estos tienen que estar en marcha para el funcionamiento del terminal. “Si se encuentran parados, no registra actividad”, explica el jefe de la Policía Local, Leonardo Lafuente. La movilidad de estos medidores, añade el mando policial, permite conseguir “una muestra muy representativa del municipio. Podemos estar 24 horas tomando muestras”.
Los medidores móviles llevan una antena especial de GPS, capaz de georreferenciar la posición con precisión máxima, para saber con exactitud dónde se ha tomado la muestra de calidad del aire.
Esta centralita va embarcada en la parte superior del vehículo. Y tiene una rejilla delantera, que aspira el aire a analizar, y otra trasera, que lo expulsa. Para un mejor mapeo, la ciudad se ha dividido en sectores norte, centro y sur, al que se añade el área del polígono industrial de San Anta.
La creación de una red de medición propia cobra especial relevancia atendiendo a las particularidades del municipio. La localidad se encuentra a apenas 15 kilómetros de la Puerta del Sol de la capital, un elemento de cercanía que condiciona la calidad atmosférica de la ciudad
“La polución se produce en las grandes ciudades por el tráfico, pero no desaparece unos metros más allá, sino que se desplaza. Y Rivas solo está a unos kilómetros de Madrid”, detalla Carlos Ventura. Y a la cercanía de Madrid, se suma la amenaza medioambiental que supone la proximidad de la incineradora de Valdemingómez.
Pero Rivas también se beneficia de otra contraparte más amable: el término municipal se adentra en un 74% en el Parque Regional del Sureste, un ‘pulmón natural’ y uno de los tres espacios naturales de esta categoría en la región: los otros son el de la Cuenca Alta del Manzanares y el del Curso Medio del Río Guadarrama.
