El cuerpo no tenía signos de violencia, por lo que los investigadores descartan a priori que se trate de un homicidio
RIVAS/ 11 SEPTIEMBRE 2020/ La joven cordobesa de 27 años desaparecida el pasado domingo en Rivas-Vacimadrid, Mayte Cantarero, cuyo cuerpo sin vida ha sido encontrado este jueves al mediodía, murió al caer de un altura de entre 10 y 15 metros.
Los agentes que encontraron el cadáver y luego los médicos que certificaron su muerte observaron que el cadáver tenía golpes y magulladuras propios de una caída desde unos de los riscos de esa zona y aparentemente no presentaba ninguna puñalada, disparo o golpe intencionado.
Por tanto, los investigadores descartan a priori que se trate de un homicidio y se centran en un acto autolítico o en una caída accidental como causa de la muerte. Por el estado del cuerpo, expuesto a las altas temperaturas de los últimos días, podría haber fallecido pocas horas después de la desaparición.
Refuerza la hipótesis del suicidio la depresión que sufría la joven y algunos antecedentes médicos en este sentido, derivados de una situación de maltrato, por la que estaba recibiendo tratamiento farmacológico, según las mismas fuentes.

Hallazgo
El Equipo de Rescate e Intervención de Montaña de la Guardia Civil, que se incorporó ayer por la tarde en la búsqueda de Mayte, localizó el cuerpo sobre las 11.00 horas de este jueves, cuando estaba sobrevolando la zona con un helicóptero.
Observaron un elemento en la parque de los cortados, muy cerca de la laguna del Campillo de Rivas, una zona de barrancos limítrofe con el término municipal de Velilla de San Antonio. Entonces, se paralizó la búsqueda a pie y se ha accedido a este punto, donde han localizado el cuerpo sin vida de una persona que coincide con las características de Mayte.
El equipo de Policía Judicial se ha encargado del levantamiento del cadáver tras la autorización judicial. Ahora se le realizará la autopsia y continuará la investigación sobre las causas de la muerte.
“Se trata de una zona muy abrupta, cortados verticales, zonas con gran verticalizada. Hay mucha maleza y sin calzado adecuado es peligroso. Es una zona muy difícil con masa arbórea que dificulta la visión. Hay cuevas, pozos y ayer se batió la zona. Posiblemente está a varios kilómetros de la zona en la que vieron a la joven por última vez los testigos”, ha dicho la portavoz de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid, Mercedes Martín.
