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El sindicato Mats en el Hospital Ramón y Cajal ha denunciado este viernes el estado en el que se encuentra el centro hospitalario, que se «desmorona», con la caída de techos de los vestuarios por segunda vez este año.

«Además de aguantar la presión asistencial en Urgencias por el deterioro de la Atención Primaria, tememos cual galo que el cielo se desplome sobre nuestras cabezas», han denunciado en un mensaje en redes sociales.

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Desde el centro hospitalario han explicado que se trata de dos vestuarios ubicados en la planta -4 del centro y que están fuera de servicio, por lo que no existe riesgo de daños personales. En ambos casos, han precisado, se estaban llevando a cabo tareas de reparación.

En concreto, han detallado que en uno de ellos se está procediendo a reparar una tubería de agua, por lo que se tuvo que retirar el techo de manera preventiva.

En el otro, han explicado, se produjo una rotura hace tres semanas y se ha procedido a tirar todo el techo. Así, han recalcado que se está llevando a cabo una reforma integral, cambiando todas las duchas y la grifería «para una mayor comodidad y habitabilidad para los profesionales que hacen uso de los mismos».

La dirección del centro estima que estas obras finalizarán en «unas tres semanas» y, mientras tanto, se ha habilitado una zona con taquillas en otra zona anexa.

Calor insoportable en el Hospital de Móstoles

Además, trabajadores del Hospital Universitario de Móstoles han denunciado este viernes las altas temperaturas que tienen que soportar durante su jornada laboral en plena ola de calor y que ha obligado a muchos pacientes a llevar de sus propias casas sistemas de ventilación como ventiladores o torres de aire acondicionado para bajar la temperatura ambiental.

En este sentido, Sonia Melantuche, trabajadora del centro y portavoz de CC.OO. Sanidad de Madrid, ha relatado que durante este semana, en plena ola de calor en España, tanto los trabajadores como los pacientes han sufrido «mareos» como consecuencia de las altas temperaturas.

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Unos termómetros que, ha explicado, «están por encima de las recomendaciones» de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, «lo que dificulta saber si el paciente tiene fiebre por su patología o por la temperatura ambiente». Según detallan, la temperatura en las habitaciones está por encima de los 30º.

Un calor que ha llevado a que los profesionales sanitarios y pacientes lleven equipos de ventilación propios, pagados de su bolsillo, para poder hacer frente a las altas temperaturas.

Además, esta situación «empeora» cuando los profesionales sanitarios tienen que ponerse los correspondientes trajes de protección para entrar en las habitaciones de aislamientos, «ya que la temperatura corporal aumenta mucho más». En la misma línea, la planta séptima, la última del edificio y por tanto donde más se concentra el calor, cuenta únicamente con dos pingüinos de aire que son «insuficientes».

En este sentido, desde el sindicato han subrayado que se trata de una situación «insostenible» que se arrastra «desde hace varios días» y ante la que la Dirección del hospital «no pone remedio».

Según sus datos, este viernes hay 210 pacientes ingresados en el centro hospitalario, de los cuales 46 están contagiados de Covid-19 en planta, tres en UCI y 13 en Urgencias, mientras que 16 camas «están cerradas por revisión de la climatización».

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Desde el centro hospitalario han explicado a Europa Press que esas 16 camas se han cerrado dentro de la adaptación que normalmente se lleva a cabo a partir de junio en el marco de la adaptación al periodo estival y han recalcado que se ha empezado por la séptima planta, que es donde más calor hace.

En cualquier caso, la dirección del centro reconoce que hay «un problema, una dificultad» con la climatización que impide tener en el centro una temperatura adecuada. Las mismas fuentes han indicado que el centro tiene pendientes unas obras que no se han podido realizar por la pandemia del Covid-19 para solventar este problema.

El Hospital de Móstoles, han recordado, tiene más de 35 años y progresivamente se han ido realizando diferentes obras de reforma pero la pandemia ha impedido completar el proceso previsto «porque no es viable cerrar una planta entera» en esa situación, de modo que las reformas están pendientes de llevarse a cabo.

Natalia Moreno

Periodista. 19 años dedicada a la comunicación corporativa y la estrategia digital en el sector financiero. Es CEO de Itopía, consultora de marketing y comunicación digital y colaboradora en medios...

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