Aziz Zaghanane (Foto: Atlántico.net).

Según las declaraciones de los testigos en el juicio que se sigue en la Audiencia Nacional

PINTO / 19 JUNIO 2018 / El marroquí Aziz Zaghanane, líder del grupo yihadista detenido en Pinto en 2016, controlaba la mezquita de la localidad para utilizarla como lugar de reunión con otros miembros de la comunidad musulmana a los que intentaba captar para integrar presuntamente una célula terrorista.

Así lo ha atestiguado un guardia civil que intervino en la investigación durante su declaración en el juicio que se sigue en la Audiencia Nacional contra Aziz Zaghanane y otros tres integrantes, quienes habrían pactado condenas.

El líder del grupo se enfrenta a siete años de cárcel por delito de colaboración con organización terrorista. Entre sus planes figuraba controlar la mezquita, para lo que pagaba entre 500 y 600 euros mensuales.

El agente, que ha declarado en calidad de testigo en la vista oral, ha asegurado que, gracias a su elevado poder económico, el acusado podía abonar esta cuantía y conseguir, a cambio, controlar a los imanes del templo. De hecho, según la declaración del testigo, llegó a provocar la salida de un imán que no comulgaba con el postulado salafista.

Grupo de Whatsapp

El objetivo de Zaghanane era captar a miembros de la comunidad musulmana de la localidad madrileña y creó, para ello, un grupo de Whatsapp a través del cual se ejercían todas las comunicaciones. Algunos intentaron salir de este chat pero les hacía ver que esto supondría “una especie de muerte civil en Pinto”, ha dicho el testigo.

Sin embargo, el acusado se ha desvinculado del Estado Islámico durante el interrogatorio y ha dicho que, con sus debates, pretendía generar un pensamiento crítico sobre este grupo terrorista así como sobre su origen y finalidad.

El grupo empezó a ser acólito a la mezquita y consiguió “hacerse con su control”, tanto es así que, al finalizar el rezo permanecían en el lugar introduciendo comidas y bebidas. Al respecto, el acusado explicó que acudía únicamente a rezar y que el templo para ellos no era solo un lugar de culto sino de reunión entre musulmanes, sin pretensión alguna de fomentar la violencia.

El testigo ha asegurado, en línea con lo manifestado por el Ministerio Fiscal en su escrito de acusación, que este acusado se presentaba como el sabio o ‘Sheik’ del grupo y que “llevaba la voz cantante”.

Corresponsal de Noticias para Municipios, Europa Press en la zona Sur de Madrid