La Comunidad de Madrid, los ayuntamientos de Madrid y Rivas-Vaciamadrid y el Gobierno de España han firmado este lunes el protocolo del Plan Extraordinario de Realojos en la Cañada Real para que más de 1.600 familias vulnerables de este asentamiento puedan acceder a un hogar y se integren en la sociedad.
El citado protocolo da continuidad al Pacto Regional por la Cañada Real Galiana firmado en 2017, que desde entonces, ha permitido la firma de convenios de colaboración que han permitido el realojo de 239 familias, 15 hogares en proceso de entrega y una inversión de más de 53 millones de euros.
Ahora, con la firma de este nuevo protocolo para los Realojos en la Cañada Real se añadirán otro 330 millones de euros, que abonarán las administraciones implicadas. De ellos, 110 corresponden al Ejecutivo madrileño, que se destinarán a la adquisición de inmuebles, indemnizaciones, acompañamiento social y otros gastos para ejecutar el realojo de estas familias.
Rivas, en el Plan de realojos en la Cañada Real
Madrid aportará 110 millones de euros, exceptuando la parte que corresponda a las familias que dependan de los realojos en la Cañada Real de Rivas-Vaciamadrid, para que las familias accedan a diferentes viviendas municipales en régimen de alquiler social. Finalmente, el Gobierno central aportará otros 110 millones.
Además, la localidad de Rivas-Vaciamadrid también tendrá un papel fundamental en este Plan de realojos, que debería estar ejecutado antes de 2036, según ha destacado la alcaldesa Aída Castillejo (IU), presente este lunes en la firma del convenio junto al exalcalde, Pedro del Cura, uno de los altos comisionados del Pacto Regional.
Tras la firma del protocolo, la regidora ripense ha reclamado que, en el convenio que debe surgir del mismo, se puedan materializar “unos plazos ciertos de ejecución que den garantías a las familias de Cañada” y ha reclamado los recursos económicos necesarios para que los realojos sean una realidad en un plazo de tiempo razonable.

Vivienda «digna» en un barrio con servicios
En su compromiso por poner fin al problema de Cañada Real, el Ayuntamiento de Rivas ha venido trabajando, siempre desde el consenso, en la búsqueda de soluciones, al tiempo que ha estado trabajando por garantizar los derechos básicos a la gente que vive allí.
La regidora ripense ha destacado además “el compromiso de Rivas con el Pacto Regional y con el fin de la exclusión social en nuestro país”, así como la apuesta del municipio “por la recuperación de la cohesión social y la calidad de vida en el sureste de Madrid”.
Para garantizar esos derechos, es fundamental “el acceso a una vivienda digna en un barrio con servicios”, ha dicho Castillejo durante el acto de firma del protocolo, insistiendo en la necesidad de garantizar a la ciudadanía que vive en Cañada suministros básicos como la luz o el agua y derechos como la educación, la sanidad o el empleo.
Amplio consenso en la Cañada Real
Para el Ayuntamiento de Rivas, el pacto de Cañada Real Galiana representa «el mayor acto de consenso político e institucional que haya existido nunca en la Comunidad de Madrid, sin otra finalidad que la de intervenir sobre el mayor asentamiento de exclusión social que existe en España».
Una intervención en la que es fundamental “el diálogo con las familias, con la asociaciones vecinales y con las entidades que intervienen en Cañada”, ha advertido la alcaldesa de Rivas, destacando instrumentos de participación como la mesa de trabajo coordinada por el comisionado local de Cañada.
En ese alto grado de consenso existente en la solución definitiva a las personas que viven en Cañada Real, la regidora ha destacado el que existe entre los grupos políticos de la Corporación Municipal, que hoy lo han refrendado con su presencia en la firma del protocolo.
