Rivas Vaciamadrid ha recibido a cinco menores procedentes del campo de refugiados de Aida, en Belén, en la undécima edición del Campo de Trabajo en Palestina. Otros cuatro menores se incorporarán en las próximas semanas. Durante su estancia en la ciudad, los menores participan en actividades organizadas por entidades juveniles y la escuela de circo local.

“Queremos denunciar el genocidio en Palestina y lo hacemos de la mano de la infancia y la cultura, desde una ciudad que se levanta y se siente interpelada por la vulneración sistemática de los derechos humanos”.
Aída Castillejo, alcaldesa de Rivas Vaciamadrid
El proyecto es fruto de un convenio entre el Ayuntamiento y la ONG ‘Pallasos en Rebeldía’, y tiene como objetivo visibilizar la situación de los niños y niñas palestinos, víctimas de una vulneración sistemática de derechos. Fruto de este intercambio, más de 100 jóvenes ripenses han viajado a Palestina en años anteriores, y ahora es la infancia palestina quien encuentra en Rivas un espacio de respiro y libertad.
La alcaldesa Aída Castillejo ha destacado durante la presentación que “esta edición tiene más sentido que nunca, debido al genocidio que se está produciendo en Gaza y Cisjordania”. “Queremos denunciarlo de la mano de la infancia y la cultura, desde una ciudad que se levanta y se siente interpelada por la vulneración de los derechos humanos”, ha subrayado.
“Estos chicos y chicas que están aquí serán el futuro de la escuela de circo palestina. Se están formando para enseñar, compartir y resistir desde la cultura”.
Abraham Pavón, responsable de ‘Pallasos en Rebeldía’
Por su parte, Abraham Pavón, responsable de ‘Pallasos en Rebeldía’, ha explicado que los chicos y chicas acogidos ya se están formando como futuros profesores de la escuela de circo palestina. Además, durante su estancia se coordinarán para ofrecer un espectáculo conjunto con el alumnado local.
Uno de los momentos más esperados por los menores será la visita a la playa. Muchos de ellos jamás han podido ver el mar debido a las restricciones de movilidad impuestas por la ocupación israelí.

“En España, siento que puedo vivir en libertad. Puedo moverme de un sitio a otro sin problemas”.
Yazan, niño acogido desde el campo de Aida
Yazan, uno de los niños participantes, ha compartido su experiencia emocionado: “En España, siento que puedo vivir en libertad. Puedo moverme de un sitio a otro sin problemas”.
Tras esta fase, en septiembre tendrá lugar la segunda parte del Campo de Trabajo, cuando jóvenes ripenses viajarán a Palestina para compartir experiencias y fortalecer el vínculo con la causa palestina.
