La investigación sobre el masajista de Rivas Vaciamadrid acusado de grabar desnudas a sus pacientes sin su consentimiento continúa creciendo. Tras un año de análisis de las imágenes intervenidas, la Guardia Civil ha conseguido identificar a 131 mujeres, pero el alcance definitivo del caso todavía está lejos de conocerse: alrededor de un centenar permanece pendiente de declarar.

Hasta el momento han prestado declaración 33 de las 131 mujeres identificadas. De ellas, 31 han denunciado al investigado por presuntos delitos contra la intimidad y nueve han denunciado también presuntas agresiones sexuales.

El procedimiento está en manos del Juzgado de Instrucción número 3 de Arganda del Rey, que ha acordado el ingreso en prisión provisional del investigado tras conocer el avance de las pesquisas.

Manifestación por el caso del centro Kukai en Rivas

Más de 1.600 vídeos bajo investigación

La dimensión del caso comenzó a conocerse después de que los agentes localizaran más de 1.600 vídeos en los dispositivos intervenidos al hombre, de 60 años, que ejercía como masajista en Rivas.

Los investigadores han necesitado meses para analizar el material e identificar a las mujeres que aparecían en las grabaciones. Buena parte de ellas serían vecinas de Rivas Vaciamadrid que habían acudido al establecimiento por diferentes motivos.

Algunas contrataban masajes deportivos por lesiones o dolencias, mientras que el establecimiento también anunciaba sesiones de masaje tántrico para mujeres por 70 euros. La investigación trata ahora de determinar individualmente qué ocurrió con cada una de las mujeres identificadas.

El juzgado advierte de que el número de delitos puede crecer

La magnitud definitiva del procedimiento todavía está por determinar. Según recoge el auto judicial, las actuaciones practicadas hasta ahora apuntan a al menos nueve presuntos delitos de agresión sexual y 30 contra la intimidad, cifras que podrían aumentar conforme declaren las aproximadamente 100 personas que todavía no han comparecido.

Por tanto, la investigación sigue abierta y el número de denuncias podría crecer considerablemente durante los próximos meses.

Una denuncia puso en marcha la investigación

El origen de las pesquisas se remonta a abril de 2025, cuando una paciente acudió a denunciar al masajista y manifestó además sus sospechas de que pudiera haber sido grabada durante la consulta.

A partir de esa denuncia, la Guardia Civil intervino dispositivos del investigado y encontró el enorme archivo audiovisual que desencadenó una investigación mucho más amplia de lo inicialmente previsto.

El hombre fue detenido y posteriormente quedó en libertad mientras el juzgado mantenía una pieza bajo secreto y los investigadores analizaban cientos de grabaciones.

Un año de trabajo ha permitido poner nombre hasta ahora a 131 de las mujeres que aparecen en las imágenes.

Un caso que todavía puede crecer

La declaración de las aproximadamente 100 mujeres que quedan por comparecer será determinante para conocer la dimensión final de un procedimiento que continúa abierto.

Por el momento, las cifras conocidas convierten la investigación en un caso de gran alcance: más de 1.600 grabaciones, 131 mujeres identificadas y decenas de denuncias presentadas, mientras la Justicia continúa tratando de esclarecer lo sucedido individualmente con cada una de las afectadas.