La crisis interna de Más Madrid Parla suma un nuevo capítulo y eleva aún más la tensión en la formación. Tras la expulsión de Miguel Fuentes, hasta ahora portavoz del grupo municipal y tercer teniente de alcalde, y después de que el alcalde, Ramón Jurado, le retirase sus competencias de Gobierno, la batalla se traslada ahora al terreno orgánico con una acusación especialmente grave: la existencia de una “represalia política” contra quienes se negaron a retirar su apoyo al edil expulsado.
Según documentación interna a la que ha tenido acceso Noticias para Municipios, el co-portavoz de la Asamblea local de Más Madrid Parla, Sebastián Castaño, ha elevado un recurso ante el Comité de Garantías en el que denuncia que su destitución no obedeció a motivos organizativos, sino a una supuesta maniobra de castigo por haber mantenido su respaldo a Miguel Fuentes.
El escrito sostiene que la destitución de Castaño se produjo el 23 de abril, justo después de que este rechazara apartarse políticamente de Fuentes. La denuncia vincula directamente ese movimiento con la guerra interna que arrastra la formación desde hace semanas y que ya ha provocado la salida orgánica del portavoz municipal, la retirada de sus competencias en el Gobierno local y un cruce de acusaciones que amenaza con enquistarse.
La nueva denuncia sostiene que Sebastián Castaño fue apartado como cop portavoz por negarse a retirar su apoyo a Miguel Fuentes.
Una crisis que no deja de crecer
El origen público de esta crisis se sitúa en la decisión de Más Madrid de expulsar a Miguel Fuentes por supuestas “hostilidades” hacia una compañera de la organización. Fuentes, sin embargo, rechazó de plano esa versión y calificó la medida de “atropello”, denunciando que se le dejaba en una situación de indefensión.
A partir de ahí, la crisis escaló rápidamente. El alcalde de Parla, Ramón Jurado, decidió retirar a Fuentes sus competencias en el Ejecutivo municipal, aunque el edil mantiene su acta de concejal. Después, el propio Fuentes aseguró que llevaba “un año aguantando presiones” por negarse, según su versión, a “enchufar a amigos de otros”, y salieron a la luz audios y mensajes en los que se apuntaba a presuntas presiones internas.
Ahora, el nuevo documento incorpora una derivada distinta: la de quienes, dentro de la Asamblea local de Más Madrid Parla, habrían quedado señalados por no alinearse con la estrategia contra Fuentes.

El recurso habla de “represalia política” y vincula la destitución con la guerra interna abierta en Más Madrid Parla tras la expulsión de Fuentes.
Castigo por no retirar el apoyo
El punto más relevante del recurso presentado por Sebastián Castaño es que sitúa su destitución como una consecuencia directa de su posición respecto a Miguel Fuentes. El escrito afirma que la “nota distintiva” del caso es que la misma persona que en febrero habría promovido electoralmente a Castaño, ofreciéndole un puesto de salida en una eventual candidatura, fue quien en abril impulsó su cese orgánico.
La documentación sostiene que ese cambio se habría producido después de que Castaño rechazase retirar su apoyo a Fuentes. En palabras del propio recurso, “no se admite explicación neutral” y la secuencia temporal sería, según el denunciante, la prueba del móvil político de la operación interna.
El escrito habla expresamente de “represalia”, “persecución de la disidencia” y de una estrategia dirigida a apartar a quienes mantenían posiciones discrepantes dentro de la organización local.
Según la documentación interna, la Asamblea local estuvo marcada por votos vetados, control del censo y un acta que no reflejaría lo ocurrido.
Votos vetados, control del censo y actas cuestionadas
La denuncia no se limita a la destitución de Castaño. El recurso describe una Asamblea local marcada, según el escrito, por irregularidades en la convocatoria, controles excepcionales de inscripción, restricciones al derecho de voto y una alteración posterior del relato oficial de lo ocurrido.
Entre las acusaciones recogidas en la documentación figuran la privación del derecho de voto a varios militantes, la fiscalización selectiva de asistentes, la imposibilidad de motivar el voto y la existencia de supuestas “falsedades documentales” en el acta remitida posteriormente.
El recurso sostiene que el acta de la Asamblea no reflejaría correctamente ni el resultado de la votación ni la presencia de determinadas personas, y que habría omitido episodios relevantes del desarrollo de la reunión.
Además, el escrito afirma que algunas de las personas a las que se habría impedido votar pertenecerían al entorno personal o familiar de militantes próximos a Miguel Fuentes, lo que, según el denunciante, evidenciaría una actuación dirigida contra un sector concreto de la Asamblea.
El escrito pide anular la votación, restituir a Sebastián Castaño y retirar cautelarmente funciones orgánicas a Miguel Rodríguez Baras.

Piden anular la destitución y restituir a Castaño
El recurso elevado al Comité de Garantías solicita declarar la nulidad de la votación que destituyó a Sebastián Castaño como cop portavoz de la Asamblea de Más Madrid Parla y pide su restitución inmediata en el cargo.
También reclama que se restituyan sus derechos en los grupos orgánicos de Telegram de los que habría sido expulsado, que se declare la existencia de vulneración de derechos y que se retire cautelarmente a Miguel Rodríguez Baras de sus funciones en relación con la Asamblea de Parla.
El documento pide, además, que se abra un procedimiento de intervención de la Asamblea local de Más Madrid Parla y que se haga constar la imposibilidad de obtener una tutela imparcial del Comité de Código Ético y Estatutos por la pertenencia de algunos de sus miembros al mismo órgano.
