El Gabinete de la Presidenta de la Comunidad de Madrid ha respondido a las reivindicaciones que allí trasladó un millar de usuarios del centro de mayores «enjaulado» de la calle Humanes de Parla, por motivos de seguridad.
Estos usuarios remitieron una carta donde exponían problemas de seguridad. La principal derivaba de que la totalidad de las ventanas de las plantas tenían rejas, además de adolecer de escasa ventilación todo el recinto.
Un grupo de usuarios remitió esta misiva en la que exponía que, en caso de incendio, cuando llegasen los bomberos «ya no quedaría nadie».
«El enrejado de las ventanas responde a motivos de seguridad y para evitar robos. No obstante, el centro cuenta con un cuidadoso y detallado plan de autoprotección que facilitaría su correcta evacuación en caso de emergencia»
AMAS de la Comunidad de Madrid
Desde la Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS) -que gestiona el centro- han trasladado ya respuesta a Presidencia. Así, el enrejado «de las ventanas responde a motivos de seguridad y para evitar robos».
No obstante, precisa que el centro «cuenta con un cuidadoso y detallado plan de autoprotección que facilitaría su correcta evacuación en caso de emergencia».
En cuanto al sistema de ventilación, la carta -a la que ha tenido acceso Noticias para Municipios– expresa que el centro «dispone de un sistema de ventilación adecuado».
Consternación entre los usuarios
Desde el colectivo que promovió la recogida de firmas, se han mostrado consternados con la respuesta. «Vienen a decir que está todo bien y que no van a hacer nada», ha explicado a Noticias para Municipios un portavoz, Víctor López.

«Dicen que las rejas están por seguridad, pero las vidas son más importantes», se lamenta.
«Nos sentimos dolidos porque el centro no reúne las condiciones: somos 9.000 socios y no tiene instalaciones para toda la gente», esgrime. Tras ello, afea a la Comunidad de instalarse en el «todo es mío» y «no cambio nada». «Solo pedimos una cosa justa», zanja.
Otras quejas en el centro de mayores
Otra de la queja de los usuarios eran las tuberías a baja altura de la planta semisótano. Desde la Comunidad se apunta a que son tuberías de aguas pluviales (no fecales). Y explica que se tuvieron que instalar «para evitar inundaciones», que en otro tiempo eran «frecuentes».
Lo único que reconoce la Comunidad es que «no pueden atender, en su totalidad, a la altísima demanda de participación en algunas actividades», sobre todo, en gimnasia. Ante ello, la solución que propone es realizar un «estudio de viabilidad con la intención de que puedan participar más socios».

Pese a todo, desde la Comunidad han precisado que «se va a reevaluar la posibilidad de llevar a cabo algunas acciones que optimizarían la vida del centro». Así ha ocurrido -recuerdan- con medidas como la instalación del nuevo ascensor, las placas solares o el nuevo sistema de calefacción.
Por último, adelanta que hay un procedimiento abierto para reabrir la cafetería, que podría hacerlo, «si no hay ningún contratiempo», en dos meses.
Las tuberías pluviales de la planta semisótano se colocaron para evitar inundaciones que registraba el centro
Por su lado, fuentes del Ayuntamiento de Parla expresaron su desconfianza ante los estudios que iba a llevar a cabo la Administración regional sobre la seguridad del centro.
«Dados los constantes incumplimientos de compromisos de la Comunidad de Madrid para con Parla, hasta que no veamos resultados no terminamos de creerlo», afirmaron.
