la M-408 en Parla
Obras en la M-408 de Parla (Foto: Archivo)

Ecologistas en Acción Parla ha trasladado su rechazo a la prolongación de la M-410 hasta Valdemoro, prevista para 2031, al considerar que supondría «el cercamiento definitivo» de la ciudad por la zona sur.

Un proyecto que la organización considera «claramente desarrollista», iniciado en los años 90 por el gobierno de la Comunidad de Madrid, del Partido Popular, y retomado por el resto de fuerzas políticas de la Corporación siguiente en acuerdo unánime del Pleno municipal.

Los motivos del rechazo

Los ecologistas se oponen a esta ampliación contemplada en el Plan de Carreteras de la Comunidad de Madrid 2025-2032 por motivos medioambientales, sociales y económicos. En su opinión, es «una muestra de absoluto desprecio por las corrientes y orientaciones del urbanismo sostenible».

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La A-42 a su paso por Parla (Foto: Archivo)

En este marco, el colectivo ecologista señala que este proyecto es «innecesario y redundante», ya que se suma a otra carretera paralela existente que transcurre apenas a 4 kilómetros (M-404 Torrejón-Valdemoro) y propone como alternativa «más rápida, barata y con menor impacto medioambiental» la conexión a la R-4 por medio de una carretera directa para dar salida a la población de Parla Este.

En materia medioambiental, ha advertido que tendría un impacto «directo y perjudicial» en los ecosistemas locales. «La construcción de nuevas infraestructuras viales implica la destrucción de hábitats naturales, que son esenciales para la biodiversidad, además de un impacto paisajístico irrecuperable», ha alertado.

Igualmente, ha señalado que también podrían verse amenazados hábitats de flora y fauna autóctona, «poniendo en riesgo especies que ya enfrentan la presión de la urbanización y el cambio climático», además del aumento de la contaminación atmosférica por el incremento del tráfico vehicular previsto, «afectando todo ello a los ecosistemas de la zona y a la salud pública de las zonas urbanas cercanas».

Ecologistas en Acción

La ampliación de la carretera conllevaría también un aumento en los niveles de ruido, según la organización ecologista, lo que podría afectar gravemente la calidad de vida de los residentes aledaños, especialmente del Hospital Infanta Cristina y de los barrios de Parla Este cercanos al trazado de la vía.

Al hilo, ha recordado que la exposición prolongada al ruido del tráfico se ha vinculado a problemas de salud, incluyendo trastornos del sueño y estrés crónico. «Las comunidades que se encuentran a poca distancia de la actual M-410 ya sufren de estas consecuencias, y cualquier ampliación sólo exacerbaría estos problemas», ha argumentado.

Las alternativas

Desde el colectivo ecologista se ha remarcado además que «existen alternativas viables que podrían abordar el problema de la movilidad sin causar un daño irreparable al medio ambiente» pero que, según ha lamentado, han sido ignoradas.

hospital Parla
El Hospital Infanta Cristina de Parla.

Entre las propuestas, ha puesto sobre la mesa inversión en mejoras del transporte público como la expansión de líneas de autobús o tren, lo que «fomentaría un uso más eficiente del espacio urbano y reduciría la dependencia del automóvil», o el fomento del uso de bicicletas y la creación de infraestructuras adecuadas para ciclistas.

También han apuntado como posible alternativa para la salida del tráfico rodado de Parla, sobre todo del barrio de Parla Este, un acceso directo desde el mismo a la entrada de la R-4, dando la posibilidad de enlazar con la M-408 (Parla-Pinto) o entrar a la radial, «siendo una infraestructura infinitamente menos costosa y mucho menos dañina al medio ambiente».

Impacto socioeconómico

Además de la vertiente ambiental, Ecologistas en Acción ha remarcado también otros efectos negativos en materia socieconómica. En este sentido, ha alertado que podría beneficiar «de manera desproporcionada» a ciertos sectores de la población mientras que marginaliza a otros.

«El aumento de la infraestructura vial puede conducir a un encarecimiento de las propiedades en áreas cercanas, desplazando a las familias de bajos ingresos. Destacan que es esencial considerar cómo los desarrollos de infraestructura afectan a las comunidades vulnerables y asegurar que las decisiones políticas no favorezcan únicamente a los grupos más privilegiados», ha explicado.

Cerro de la Cantueña
El Cerro de la Cantueña, en Parla.

En la misma línea, ha advertido que la prolongación de esta vía rompería la continuidad de la movilidad sostenible actual desde Parla hacia las localidades colindantes a través de los caminos vecinales y vías pecuarias, utilizadas por cientos de vecinos para caminar o montar en bici.

Vía pecuaria

Al hilo, ha destacado la presencia en la zona de una vía pecuaria, la Colada de Pajeros, Gallineros o de Las Panaderas, la cual es muy utilizada para el paseo y por ciclistas, conectando Parla con Torrejón de Velasco y Torrejón de la Calzada.

En este contexto, ha remarcado que prolongar la M-410 es «un retroceso» en los esfuerzos por combatir el cambio climático y ha demandado «acciones contundentes que prioricen el bienestar medioambiental y la salud de la población» frete a una ampliación que es «un claro desacuerdo con los objetivos de desarrollo sostenible que muchos gobiernos y administraciones regionales y locales buscan implementar».

Corresponsal de Noticias para Municipios, Europa Press en la zona Sur de Madrid