Móstoles trabaja en un proyecto piloto de convivencia para atajar la soledad no deseada. Los últimos datos públicos detallan que en la Comunidad de Madrid más de 276.400 personas mayores viven solas en su domicilio, lo que supone cerca del 25 % del total de la población de personas de 65 o más años.
Es un hecho que el envejecimiento progresivo y la evolución de la vida ha incrementado el número de personas mayores y familias monoparentales viviendo solas, enfrentando dificultades para cubrir sus necesidades.
El fenómeno de la soledad, y su repercusión en la salud física y psicológica de las personas mayores ha sido descrito en diversos estudios que ponen de manifiesto su influencia negativa en la calidad de vida de quien la sufre y en un aumento de la necesidad de atención sanitaria y de institucionalización.
Como ya avanzamos en Noticias para Municipios hace unos meses, el Ayuntamiento de Móstoles está trabajando en combatir la soledad no deseada, ofrecer soluciones habitacionales asequibles, mejorar la calidad de vida de las personas y promover la solidaridad intergeneracional.

Un proyecto piloto de convivencia
Ahora, en una nueva iniciativa, el Gobierno municipal, formado por PP y Vox, ha comenzado a trabajar en un proyecto piloto de convivencia intergeneracional en el municipio de Móstoles con asistencia técnica, en el que las personas beneficiarias podrá establecer acuerdos de convivencia seguros.
Con esta iniciativa, a la que ha tenido acceso Noticias para Municipios, se pretende promover la autonomía de las personas mayores, sentirse parte activa de la sociedad y reducir los índices de depresión o deterioro cognitivo de las que viven solas.
La iniciativa, que ha sido aprobada este jueves en el Pleno municipal, se centrará en proporcionar compañía y apoyo emocional a las personas beneficiarias del proyecto, ayudándolas a mantener y promover sus relaciones sociales y prevenir la soledad no deseada.
Con ello se busca mejorar la calidad de vida específicamente en la dimensión e inclusión social y las relaciones interpersonales de las personas mayores, asegurando que se sientan valoradas y activamente integradas en la comunidad.

Un proyecto intergeneracional
Además, este proyecto piloto servirá a la vez para que se creen vínculos con personas menores de 35 años, familias monoparentales con dificultades para encontrar alojamientos de calidad y asequibles o con motivación de compartir vivienda.
De esta manera, se buscará promover «la creación de vínculos significativos entre personas de diferentes generaciones, facilitando el intercambio de experiencias, conocimientos y apoyo mutuo».
Se quiere así fomentar «una mayor comprensión y apreciación entre las distintas generaciones, ayudando a reducir estereotipos y promoviendo una sociedad más cohesiva y solidaria».
