Cruz Roja pone en Móstoles un ‘banco rojo’ para luchar contra la soledad no deseada. El Ayuntamiento se ha sumado a la iniciativa para combatir la soledad no deseada, instalando un banco rojo, fácilmente reconocible, «para que cualquier persona que necesite compañía se siente en él para recibirla o bien para ofrecer compañía a otros».
En concreto, se ha instalado en la Plaza del Pradillo este banco, de color rojo, para «visibilizar y sensibilizar, llamando la atención del público» sobre el problema de la soledad no deseada, que en la actualidad «se ha convertido en un problema que afecta a personas de todas las edades y condiciones».
Así lo ha destacado el alcalde, Manuel Bautista (PP), quien ha asistido junto a la concejal de Bienestar Social, Raquel Guerrero, y a la presidenta de Cruz Roja Móstoles, Cristina Cabezas, a la inauguración de este banco rojo, impulsado a través del Proyecto CRECE, bajo el lema «Hagamos comunidad».

Un banco rojo contra la soledad no deseada
«En Móstoles queremos paliar este mal endémico y combatirlo para que ningún ciudadano se sienta solo, y continuaremos desarrollando acciones en nuestro municipio como la creación de una red solidaria para combatir la soledad no deseada, para que exista una presencia mantenida durante todo el año», ha añadido el alcalde.
Desde el Consistorio han explicado que este espacio es «un lugar donde conectar personas entre sí, donde cualquier persona pueda sentarse a socializar«, aunque matizan que, estar sentado en este banco «no se asociará a una carencia o debilidad sino a un deseo de compartir experiencias, momentos con otros vecinos».

Cruz Roja se vuelca con los mostoleños
«Porque todas las personas vivimos en comunidad y podemos algún día necesitar compañía«, insisten, recalcando que el banco para compartir tiene una placa identificativa del Ayuntamiento de Móstoles y de Cruz Roja que explica qué es y para qué sirve.
Además, hoy se ha instalado una mesa ‘¿Tomamos un café?’, en la que se invita a compartir un café y un desayuno saludable; y en otra mesa se propondrá la creación de un mural sobre la Soledad No Deseada, dinamizada por voluntarios, que invita a reflexionar y aportar posibles soluciones.
Más allá del estreno de este banco rojo, se programarán en las próximas fechas diferentes actividades integradoras y de convivencia social para realizar en torno al banco durante todo el año, como un ‘Bookcrossing’, talleres de yoga y de coaching, o una acción en la que un ‘Voluntario te escucha’.
