El partido Unión por Leganés (ULEG) ha rendido un homenaje a los dos vecinos leganenses deportados al campo de concentración de Mauthasen–Gusen, en Austria, en el 80 aniversario de su liberación.
Gregorio Pérez Maroto y Antonio Gallego, este último superviviente, han sido objeto de una ofrenda floral en el monumento que recuerda a los deportados de Leganés. Se trata de un monumento realizado en acero corten que fue cedido a la ciudad por el Ateneo Republicano.
El portavoz de ULEG y primer teniente de alcalde, Carlos Delgado, junto a la secretaria de organización, concejala de Mayores y Participación Ciudadana, Virginia Benito, y Juan Pedro Rodríguez, vecino de Leganés y subdirector de la UNED de Madrid Sur, han depositado un ramo de flores junto al monolito. Además, se ha guardado un minuto de silencio.

Recordar la «barbarie»
«Se ha de recordar siempre la barbarie que se cometió en la II Segunda Guerra Mundial y especialmente en los campos de concentración nazis para que no se vuelva a repetir”, ha señalado Delgado.
El acto -el Día de Homenaje a los españoles deportados y fallecidos en Mauthasen y en otros campos y a todas las víctimas del nazismo de España- ha coincidido con la fecha en que el campo de concentración fue liberado.

El ‘Campo de los españoles’
Mauthausen, también denominado ‘Campo de los españoles’, se ubicaba junto a una cantera a unos 20 kilómetros de la población austriaca de Linz. Estaba formado por un red de subcampos en los que se calcula que contuvo unos 320.000 prisioneros de los que hubo unos 7.300 españoles inscritos.
Precisamente, Mauthausen fue uno de los dos campos de concentración de grado III. Esto significa que era de los más duros para los “enemigos políticos incorregibles del Reich” y fue utilizado para tareas de exterminio.
