La Policía Nacional ha detenido en Leganés a una mujer acusada de suministrar somníferos a una persona de edad avanzada para sustraerle joyas y dinero en efectivo.
Los familiares de la víctima comenzaron a sospechar después de detectar un deterioro cognitivo repentino acompañado de episodios de somnolencia que coincidían con el inicio de los servicios de una trabajadora contratada para realizar tareas domésticas y de aseo personal.
Tras trasladar a la mujer a un centro hospitalario, los análisis confirmaron la presencia de benzodiacepinas en su organismo. Los investigadores determinaron que la cuidadora, al llegar al domicilio, ofrecía bebidas en las que presuntamente diluía la medicación. Según la investigación, estas sustancias provocaban en la víctima un estado de relajación que anulaba su voluntad.

La mujer habría aprovechado esta situación para apoderarse de dos juegos de pendientes de oro, que posteriormente vendió por un importe total de 580 euros. También habría sustraído 200 euros en efectivo en diferentes ocasiones del monedero de la víctima.
Dos horas de servicio que aprovechaba para sustraer joyas
La investigación comenzó el pasado mes de julio, cuando los agentes tuvieron conocimiento de los hechos. Los familiares del matrimonio que recibía los servicios acudieron a denunciar después de observar el progresivo deterioro cognitivo y los episodios de somnolencia que sufría uno de sus progenitores.
Los síntomas habían comenzado después de que, en abril, contrataran a una trabajadora para prestar servicios domésticos y cuidados personales durante dos horas al día.

Los familiares observaron que, durante esas visitas y después de que la cuidadora ofreciera bebidas a la mujer, esta comenzaba a encontrarse decaída y somnolienta. En algunas ocasiones tenía que tumbarse en el sofá y, al despertarse, detectaba que habían desaparecido objetos de valor o dinero de su monedero.
En dos ocasiones no se localizaron en la vivienda unos pendientes de oro. Además, en diferentes días, la víctima echó en falta cantidades de dinero en efectivo, hasta alcanzar un total de 200 euros.
Vendía las joyas para obtener dinero en efectivo
Durante las pesquisas, los investigadores comprobaron que la cuidadora había acudido a un establecimiento de compraventa de oro. Allí, los días 21 de abril y 18 de junio, habría vendido los pendientes presuntamente sustraídos, por los que obtuvo 400 y 180 euros, respectivamente.
En alguna ocasión, la investigada habría intentado entrar en el domicilio fuera de su horario de trabajo. Incluso después de que sus servicios fueran finalizados debido a las sospechas sobre su comportamiento, continuó intentando acceder a la vivienda.
Por estos hechos, la mujer fue detenida el pasado 9 de julio como presunta responsable de un delito de hurto y posteriormente pasó a disposición de la autoridad judicial.
