La situación del garaje ‘Gibraltar’, en la calle del Maestro de Leganés, sigue deteriorándose. Se trata de un garaje de titularidad municipal en el entorno de la Plaza de toros La Cubierta y los juzgados, cedido en régimen de cooperativa que supone un problema para el municipio desde hace décadas y cuyo «abandono» golpea a los cooperativistas.
Aseguran los denunciantes que lo primero que se nota cuando se bajan las escaleras del parking es «esa atmósfera cargada de humedad y olor a moho que agobia como el abrazo de un oso». «Ya en las escaleras se nota la degradación por el paso de los años y las paredes desconchadas y con chorretones de humedades», explican a Noticias para Municipios.


Pero lo peor -alegan- es que la «degradación del aparcamiento sigue en aumento con el peligro que supone para los usuarios».
Décadas de limbo legal
La cooperativa se inició cuando se construyó el aparcamiento, a finales de los años 80. La situación de este aparcamiento -y otros de Leganés- se encuentra en un limbo legal. Hay dudas sobre quién debe asumir el mantenimiento de las instalaciones, si los adjudicatarios o el Ayuntamiento. Así las cosas, la situación ha derivado en un estado de «degradación máxima».
Estos espacios cuentan con casi 24.000 plazas en todo el municipio leganense y una extensión de más de 240.000 metros cuadrados.

Fuentes municipales han admitido a esta publicación digital la situación que padece éste y otros aparcamientos del municipio. De hecho, aseguran que el Ayuntamiento está estudiando soluciones al problema. No obstante, advierten que el estado de estas instalaciones deriva, en muchas ocasiones, de que los adjudicatarios han dejado de asumir los costes de mantenimiento a los que, según afirman, estaban obligados.
La solución, según revelan, pasaría por establecer un sistema de subvenciones municipales similar al que hay, por ejemplo, para la instalación de ascensores en viviendas antiguas.

Los vecinos conocen este postulado, y afirman que el Consistorio «lleva diciendo años que está buscando una solución, como por ejemplo sufragar los gastos a media con los pocos cooperativistas que quedan». «Pero pasan los años y nunca se soluciona nada», sentencian.
Vecinos jubilados
En cuanto a la posibilidad de que los vecinos asuman los gastos de mantenimiento o reparación, recuerdan que muchos de ellos son personas jubiladas y «con pocas energías para lugar contra la situación». El resultado es que, poco a poco, «la gente va abandonando».
Uno de los grandes problemas que está propiciando la decadencia del parking son las filtraciones de agua desde las regaderas de la plaza que hay en la superficie. Al tratarse de un espacio público y de responsabilidad municipal, el «vacío legal» reside en que se desconoce de quién es la responsabilidad de sufragar las mejoras que son necesarias.


En 2024, el Ayuntamiento anunció que barajaba una solución para el centenar de aparcamientos en régimen de cooperativa de la localidad.
Debido a los elevados costes de estas reparaciones -podrían oscilar entre los 300.000 euros y el millón, dependiendo del tamaño del parking-, el Consistorio anunciaba que sufragaría hasta el 50% (con un tope máximo aún por acordar) de las obras de reparación y mejora de las superficies de estos garajes.
