La feria andaluza ‘Madrilucía’, que se iba a celebrar en el Espacio Iberdrola de Villaverde, ha cancelado su edición de 2026 por «circunstancias técnicas y administrativas ajenas al promotor» y ha pospuesto de 2027 su celebración.
Según recogen los promotores, han trabajado «intensamente» en el desarrollo y «planificación técnica» para garantizar su celebración.
El objetivo de esta cancelación de 2026 es «preservar la calidad, la seguridad y la experiencia» que quiere ofrecer. Las devoluciones vinculadas a la edición 2026 están siendo gestionadas íntegramente por los canales correspondientes.

«Incluyendo la planificación técnica, la tramitación administrativa correspondiente y la formalización de acuerdos con numerosos colaboradores, proveedores y entidades vinculadas al proyecto», destacan.
La feria se ha topado desde un inicio con críticas de varios estamentos. No solo del municipio de Getafe por el ruido que iba a suponer, así como los problemas de movilidad, sino desde la propia organización de la Feria de Sevilla, que catalogo la propuesta madrileña como una feria de «cartón piedra».

A ello se sumaban los elevados costes de alquiler de las casetas, que alcanzaban los 50.000 euros a la semana, dependiendo de la decoración. Todas estas trabas llevaron a los promotores a recortar el número de casetas (de las 400 previstas inicialmente a 100), así como el número de días (de 20 a dos semanas).
La organización ha trasladado su agradecimiento a todas las empresas, instituciones, proveedores y profesionales que han participado en el desarrollo del proyecto hasta la fecha, así como al público que «ha mostrado su entusiasmo por esta iniciativa desde su anuncio».
Encuentro en el Senado
Concretamente hace unas semanas se reunían en el Senado los portavoces del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, Reyes Maroto, y el de Sevilla, Antonio Muñoz, junto a la alcaldesa de Getafe, Sara Hernández.

Maroto y Muñoz cargaban contra la «banalización» de la Feria de Sevilla y criticaban que no es «poner cuatro farolillos y beber una jarra de rebujito», al tiempo que señalaban que deberían potenciarse las fiestas de la capital y no «robar» otras tradiciones como entienden que pasó también con la mascletá.
Hernández, por su parte, insistía en los problemas generados para la movilidad y el transporte del Iberdrola Music y reprochaba que las fechas elegidas por Madrilucía eran justo durante las fiestas patronales de su localidad, a pesar de que sí accedieron a moverlas cuando coincidieron con San Isidro.
La «presión social» ha surtido efecto
El Gobierno local de Getafe ha atribuido la cancelación a «la presión social e institucional liderada por los colectivos vecinales de Getafe Norte y Villaverde y el Ayuntamiento de Getafe».
En este punto ha recordado la exigencia de que «cualquier nuevo evento que se quiera celebrar en este espacio, que lleva tres años generando problemas de ruido, movilidad y limpieza, especialmente en Getafe Norte, sea autorizado también por el consistorio getafense, para evitar estas molestias que incluso están judicializadas».

Así, el Gobierno local «mantendrá su oposición al recinto Iberdrola Music en Villaverde, por encontrarse a escasos metros del barrio residencial de Getafe Norte y por los innumerables problemas que ha generado en este tiempo, como cortes de tráfico, invasión de la M-45, ruidos que impiden el descanso, o suciedad generada por los asistentes».
Además, ha vuelto a exigir al Ayuntamiento de Madrid y a los promotores de Iberdrola Music y Mad Cool que «busquen otra ubicación, porque igual que el recinto no era bueno para Valdebebas, tampoco lo es para el sur de Madrid».
