La polémica está servida en Getafe. Un evento que se celebrará en la Universidad Carlos III el próximo viernes con la participación de la exdiputada de Vox Macarena Olona y el delegado nacional del Sindicato Unificado de Policía (SUP), Guzmán Revilla, ha aireado las críticas.
Se trata de una ponencia organizada por la asociación ‘Voces Libres’ en el campus getafeño, un evento que coincide con los últimos acontecimientos registrados en el Pleno municipal.
La sesión fue suspendida por falta de quórum al abandonar todos los Grupos el salón de Plenos cuando el Grupo de Vox defendía una moción que reclamaba medidas contra la migración ilegal y vinculaba ésta con un aumento de la delincuencia en la localidad.
En este escenario, Olona y Revilla participarán en una charla en el Aula Magna a partir de las 12:15 horas bajo el título de ‘Inmigración y seguridad’. La propia Olona ha recordado que la última vez que dio una conferencia en la Universidad acabó «en el hospital», en alusión a los altercados de marzo en la Universidad de Granada, un escrache a la ex de Vox que se saldó con dos detenidos. «Vuelvo con Voces Libres y será la primera vez desde el asesinato de Charlie Kirk», ha anunciado en redes sociales.
En una «institución pública»
El evento ha encendido las alarmas de Podemos en Getafe, no solo por el contenido del evento, sino por el hecho de que «la universidad, una institución pública, ceda sus instalaciones a discursos que vinculan inmigración con delincuencia, sembrando miedo, violencia y exclusión».
En este sentido, la portavoz de Podemos Getafe y teniente de alcaldesa en el Gobierno local, Alba Leo, ha declarado que «criminalizar a las personas migrantes es racismo y un delito de odio». «Lo que realmente crea inseguridad en nuestros barrios y calles son las bandas de neonazis y fascistas que ven legitimada su violencia con este tipo de actos», ha subrayado la edil.
«Criminalizar a las personas migrantes es racismo y un delito de odio». «Lo que realmente crea inseguridad en nuestros barrios y calles son las bandas de neonazis y fascistas que ven legitimada su violencia con este tipo de actos»
Alba Leo, portavoz de Podemos en Getafe
La ponencia ha remarcado las diferencias entre las dos visiones. Así, mientras Olona ha señalado que el evento en Getafe servirá para «seguir levantando la voz es el mejor homenaje que podemos hacer», desde Getafe, Alba Leo ha entonado el «no al fascismo y al racismo». «No tienen cabida en Getafe. Los derechos humanos no se cuestionan», ha zanjado.
En esta línea, la formación ‘morada’ ha pedido a la UC3M que «no permita que sus instalaciones sean utilizadas para señalar, deshumanizar y criminalizar a colectivos vulnerables». Al tiempo, ha recordado que presentó recientemente una proposición al Pleno para condenar los «discursos de odio y la estigmatización de las personas migrantes» al considerar que este tipo de actos «contravienen los derechos humanos».
El discurso como ‘crimen de odio’
La crítica de la formación local se enmarca en la posición estatal de Podemos, que ha alertado de una «ola de racismo» impulsada por las «miserables y abominables declaraciones» del presidente del PP, Alberto Núñez-Feijóo. Según los denunciantes, el popular «criminalizó a las personas migrantes con bulos propios de la extrema derecha» sobre el fraude en prestaciones sociales.

Podemos ha afirmado que «los delincuentes y quienes suponen un verdadero peligro para la sociedad» son los «corruptos del Partido Popular». Así, ha calificado el discurso que criminaliza la inmigración como un «crimen de odio».
Según la formación, el PP intenta «provocar una pelea entre el último y el penúltimo» para desviar la atención de sus propios casos de corrupción. Entre otros, apunta al fraude fiscal, el dinero negro o el cobro de comisiones.
Ante esta situación, Podemos Getafe ha exigido al Gobierno central la regularización inmediata de toda persona migrante que conviva en España, que debe hacerse por Real Decreto, tal y como se realizó en 2005. Asimismo, demanda acabar con la violencia institucional mediante la supresión de los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIEs) o las «devoluciones en caliente».
