OPINIÓN JESÚS PÉREZ / «Las reflexiones que está levantando esta Eurocopa en medio de un contexto de polarización está significando una victoria más allá del campo de juego. Desde el “No pasarán” de las elecciones francesas, hasta el fenómeno de Lamine Yamal y Nico Williams, han pasado muchas cosas. Qué importante son los símbolos.
Nico Williams, un chico que además de jugar en la selección española y que tiene más de 2 millones de seguidores en Instagram, dijo en una rueda de prensa “nadie nace racista, es una cuestión de educación”.
La foto de gran parte de la selección francesa con el lema “No pasarán” pidiendo el voto en contra de Le Pen, y ahí sí, debemos reconocerlo, han obtenido una gran victoria.
Lamine Yamal, el «furor» de esta Eurocopa
Lamine Yamal, con casi 12 millones de seguidores en Instagram, el furor de esta Eurocopa que acaba de terminar con tan solo 17 años, celebra sus goles con el código postal 304. Ese código postal que habla del orgullo de barrio, de Rocafonda en Mataró, Barcelona, el cual VOX definió como “estercolero multicultural”. Qué importante son los símbolos.

En la otra pantalla, niños y adolescentes que cruzan fronteras en los bajos de un camión o cruzando el mar. Pobreza, una falta total de horizonte, guerras, hambre, precariedad, desastres naturales, trata, explotación sexual, matrimonios forzados, persecución por ideas o identidad sexual o incluso violencia familiar.
Niños, niñas, adolescentes que depositan en el continente europeo todos sus sueños, como hicieron nuestros bisabuelos cuando salían del pueblo para llegar a las grandes ciudades, a una fábrica en Francia o Suiza o a un territorio desconocido como lo fue México o Argentina. Mismo motivo, diferente color de piel.
«La situación migratoria de España como puerta de África es un hecho real. No podemos negar que cada vez hay más migrantes, que el Mediterráneo se aleja cada día más de la imagen de nostalgia de Serrat. Pero esa actuación nunca podrá venir de la mano del odio, de la culpa, del señalamiento, del miedo»
Jesús Pérez, portavoz de Más Madrid-Compromiso con Getafe
La situación migratoria de España como puerta de África es un hecho real. No podemos negar que cada vez hay más migrantes, que el Mediterráneo se aleja cada día más de la imagen de frescura y nostalgia de Serrat, que hoy es un cementerio de desesperanza y concertinas, y que debemos actuar. Pero esa actuación nunca podrá venir de la mano del odio, de la culpa, del señalamiento, del miedo.
No existe ni una solución mágica ni sólo un paquete de medidas que tomar. “No venimos a robar a nadie, venimos a ganarnos el pan” contaba Nico William sobre el largo camino que tuvieron que hacer su padre y su madre para llegar al País Vasco y poder, como él señala, trabajar.
Acompañamiento a menores no acompañados
En el caso de los menores no acompañados, cuando tocan territorio español dejan de no estar acompañados y reciben acompañamiento de los profesionales del ámbito social, educadores, integradores y trabajadores sociales. En el caso de ellos y ellas, ha quedado demostrado que cuando se concede un permiso de trabajo su incorporación al empleo regulado se multiplica.

Depende del sector al que pertenezcan, pero suelen encontrar trabajo en hostelería, servicios, pesca o incluso agricultura. Quieren tener un empleo regulado, seguridad social y pagar sus impuestos.
Respecto a la concentración de migrantes, o muchas veces mal llamados migrantes porque son primera, segunda o tercera generación de españoles y españolas como el caso de Lamine Yamal y Nico Williams, nacidos en territorio español, es necesario una buena política territorial, convivencial y de vivienda.
«Respecto a la concentración de migrantes, o muchas veces mal llamados migrantes porque son primera, segunda o tercera generación de españoles y españolas como el caso de Lamine Yamal y Nico Williams, nacidos en España, es necesario una buena política territorial, convivencial y de vivienda«
Jesús Pérez, portavoz de Más Madrid-Compromiso con Getafe
Con esta reflexión no quiero que parezca que ningún migrante tiene que hacer nada espectacular como ser parte de la selección española de fútbol, o ser Ana Peleteiro, que también es una mal llamada migrante puesto que es de ascendencia gallega, el lugar donde han vivido siempre.
Sociedades solidarias
Las identidades se construyen, pero las sociedades solidarias, acogedoras, igualitarias también. Las migraciones que han formado y forman parte también de nuestras vidas y la de nuestros hijos e hijas no debemos considerarlas como algo negativo sino como una oportunidad de conocer, compartir, y dejarnos enriquecer por otras personas y culturas diferentes a la nuestra, pero que debemos convertir en una oportunidad de construir entre todos y todas una sociedad más inclusiva donde desarrollarnos como personas dentro de una convivencia basada en el respeto de las personas y de los derechos humanos que todos tenemos por el hecho de serlo.
Para Europa, las migraciones también son una oportunidad de mantener el tejido económico y la red de servicios públicos. Nadie abandona su tierra, su familia o sus amigos si no tiene una poderosa razón. Y esa es no perder la vida y la dignidad como persona. Aunque se jueguen la vida en el camino».
Jesús Pérez es portavoz Más Madrid Compromiso con Getafe
