Enérgico, abrumador y delicioso concierto del violinista libanés Ara Malikian ayer en el Festival Cultura Inquieta

Con un multitudinario y entregado público, de grandes y pequeños, que supieron disfrutar de un músico y artista que hace de la música clásica que sale de su violín, todo un espectáculo inigualable

GETAFE/ 11 JULIO 2015/ Talleres de manualidades infantiles, peluquería ‘inquieta’, camionetas de ‘food truck’ y mojitos ayer, en la Plaza de Toros de Getafe, en el segundo día del Festival Cultura Inquieta, pero bastaron dos acordes de violín rozando las diez de la noche para que el público lo dejara todo, se levantara en pie y rompiera en aplausos. Así comenzaba un fantástico viaje a través de la vida y la música del virtuoso y excéntrico violinista libanés, de origen armenio, Ara Malikian.

Un viaje musical que recorrió el Líbano, Alemania, Grecia, Armenia y por supuesto España, con piezas que comenzaron desde lo más piano a un estallido de energía, volviendo al principio una y otra vez para acabar ofreciendo lo mejor de su violín desde el albero de la plaza, un regalo que el público supo agradecer con aplausos, vítores y flashes por todas partes.

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Ara Malikian tocando entre el público. Foto de Cultura Inquieta

El concierto comenzó con una canción propia, ‘Pisando flores’, compuesta cuando tenía 15 años. Recién llegado a Alemania, sin saber el idioma ni conocer a nadie, le confundieron con un judío y acabó amenizando bodas judías en Alemania durante cuatro años “para ganarme la vida”, y eso le inspiró una melodía que sin duda puso la piel de gallina a más de uno.

Así, pieza tras pieza y contando anécdotas de su vida entre risas y notas, el multitudinario público de ayer pudo conocer más sobre este músico y compositor que vive en España desde hace quince años porque, asegura, que probar el jamón ibérico le cambió la vida, “empecé a comerlo y ya no he podido parar”. Lo que Malikian no entiende es por qué comemos este manjar con “esa especie de pan seco que parece pienso, vosotros lo llamáis ‘picos’, aunque al final yo también he acabado comiendo el jamón ibérico con ‘picos’”.

Concierto de Ara Malikian en el Festival Cultura Inquieta. Foto de Arantxa Naranjo

Y así, con una humildad propia sólo de los más grandes, este incombustible artista de la cuerda frotada explicó al público que esa noche tocaría piezas de grandes como Manuel de Falla o Pablo Sarasate, “que son el jamón ibérico de la música”, y algunas piezas suyas, “que son sólo los ‘picos’ que acompañan al buen jamón”.

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Pero de ‘picos’ nada, porque escuchar ese ‘Vals de Kairo’ que compuso para su hijo poco antes de que naciera, fue toda una delicia; tanto como escuchar ‘Verano’, de las Cuatro Estaciones de Vivaldi, pero “tuneado” a su manera; o ‘Misirlou’, una canción de origen griego que usó Quentin Tarantino en ‘Pulp Fiction’, con el que la Plaza de Toros se vino arriba tocando las palmas.

Despedida del concierto. Foto de Arantxa Naranjo

Conforme se iban rompiendo más hilos de los arcos de su violín, o de la viola y el violonchero que le acompañaban, mejor sonaban las notas, ya fuera al compás de Bach o con una melodía propia compuesta para conmemorar los 100 años del genocidio armenio; con una improvisación al más puro estilo de Elvis Presley o con una pieza “recién salida del horno” que Malikian llamó ‘Rapsodia Getafense 3’, en honor al público que le acompañaba. “Porque lo de ‘rapsodia’ suena a importante y todas las piezas musicales grandes llevan un número en algún lado”, explicaba con humor.

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Sin duda, hay que tener, además de un talento abrumador, muchas horas de conservatorio a las espaldas, muchos años tocando “dentro de un foso”, como él mismo contaba ayer, para poder convertir la ‘música clásica’ en una divertida y emocionante locura de espectáculo que hizo disfrutar por igual a grandes y pequeños, entendidos de la música o simples aficionados, y dejarnos a todos con la sensación de que ya nunca volveremos a mirar igual las cuerdas de un simple violín.

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Corresponsal / Arantxa Naranjo

Exposición fotográfica a la entrada del Festival Cultura Inquieta. Foto de Arantxa Naranjo
Peluquería ‘inquieta’. Foto de Arantxa Naranjo
Peluquería ‘inquieta’. Foto de Arantxa Naranjo
Lleno en la plaza de toros para ver a Ara Malikian. Foto de Cultura Inquieta

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