La historia de Sebas, de las canchas de barrio de Getafe a la ACB

El base de Baloncesto Getafe, filial de Fuenlabrada, entrena ya con el primer equipo de ACB

 

GETAFE/ 13 NOVIEMBRE 2014/ Este pasado verano Baloncesto Fuenlabrada y Baloncesto Getafe firmaron un acuerdo según el cual el equipo filial de los de ACB pasaba a jugar sus encuentros y a vestir con el color azul del Getafe, que además se beneficiaba de poder competir en Adecco Plata. Jugadores jóvenes y con mucho futuro en el basket empezaron a llegar a Polideportivo Juan de la Cierva, que para algunos ya era común.

Entre ellos nuestro protagonista, Sebastián-Bacale Mbansogo, nacido en Getafe y que desde hace años se encuentra enrolado en las filas de un Fuenlabrada que ya le ha abierto las puertas del Fernando Martín. Desde hace días entrena ya con el primer equipo este base que empezó a jugar al baloncesto con once años, aunque matiza “Lo había practicado antes, pero empecé a esa edad”.

Y es que Sebas -que así es como le conoce todo el mundo- ya había probado otros deportes antes de empezar a botar el balón naranja. “Siempre he hecho mucho deporte y por las condiciones que tenía me dijeron que probara en el atletismo, pero me cansé”. Lo suyo, o al menos así lo creía, era el fútbol, así que un día se presentó en la Ciudad Deportiva del Getafe para intentar acceder a la entidad y vestir la camiseta azulona, pero no hubo suerte. Quién le iba a decir a Sebas que años después iba a terminar vistiendo otra camiseta azul y en su pueblo, pero en este caso sin mangas.

Dicen los expertos en preparación física que en deportes como el baloncesto o fútbol el mejor preparado es aquel que durante su primera etapa formativa ha practicado muchos deportes distintos, por aquello de desarrollar habilidades muy variadas. Parece que Sebas corrobora esta teoría.”Nunca había vuelto a jugar donde aprendía  botar la pelota”, señala un base que ansía  anotar lanzamientos desde la línea de 6,75 metros por toda España.

Sin embargo, no ha tenido un camino de rosas. Dos temporadas atrás, un día le llamaron para debutar con el filial del Fuenlabrada. El partido fue bien. Al día siguiente tenía encuentro con los júnior, su equipo, y se lesionó. “Me rompí el tobillo”, afirma con claridad un jugador que se perdió todo el año de competición. “Tenía muchas ganas de volver y al ser la primera lesión crees que vas a estar perfecto, pero según comienzas a competir ves que es complicado”. Para colmo, por delante tenía dos jugadores que apuntaban alto, por lo que no tenía asegurados los minutos.

“Fue un golpe anímico grande, pero lo asumes”. Ahora ejerce de líder de un equipo que el domingo logró su primera victoria en casa como local, segunda del año tras la cosechada en la primera jornada. La Adecco Plata es una categoría muy dura, como ya han podido probar ante poderosos como Cáceres o Lucentum Alicante. “Es una liga muy exigente, y más para un equipo joven como nosotros”. Jóvenes como Sebas, nacido en el año 1995, pero sobradamente preparados estos getafenses que luchan por vestir la zamarra naranja de Fuenlabrada en la ACB.

Corresponsal / Aitor Fernández

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