OPINIÓN ANA GONZÁLEZ MARISCAL / «La crisis por los fallos del cribado de cáncer de mama en Andalucía no está provocada por un error puntual, sino por una política deliberada de degradación y privatización de la sanidad pública.
La Junta de Andalucía reconoce más de 2.300 víctimas, aunque la asociación AMAMA estima que puedan a ser más de 20.000 las mujeres afectadas. Y la Fiscalía de Sevilla investiga por homicidio imprudente, por lesiones y por omisión del deber de prestar servicios sanitarios el fallo de los cribados y la manipulación de los historiales clínicos.
Las víctimas: mujeres que requerían más pruebas para diagnosticar correctamente si estaban sufriendo o no un cáncer de mama, enfermedad que, recordemos, sigue siendo la primera causa de muerte entre las mujeres españolas mayores de 50 años.

Esta negligencia es consecuencia de un planteamiento ideológico que alaba el modelo de la colaboración público-privada, que consiste básicamente en sostener con dinero público la sanidad privada derivando servicios que se prestan en la pública a otros recursos cuyo único fin es hacer negocio con la salud de los pacientes.
Y, a la vez, recortan recursos en la sanidad pública porque ya se encargan a la privada (con un coste siempre mayor). Degradando el sistema sanitario público hasta hacerlo ineficaz.
«En estos días, que hemos visto a todos los políticos del PP con lazos rosa en solidaridad con las víctimas y supervivientes de cáncer de mama, me gustaría recordarles que el mejor lazo rosa es una mamografía a tiempo«
En estos días, que hemos visto a todos los políticos del PP con lazos rosa en solidaridad con las víctimas y supervivientes de cáncer de mama, me gustaría recordarles que el mejor lazo rosa es una mamografía a tiempo.
Información «a tiempo»
Y para hacer mamografías a tiempo e informarlas a tiempo, es importante que les digamos a Feijoo, Abascal y Alvise, a Juanma Moreno e Isabel Díaz Ayuso, que el dinero donde mejor está no es en el bolsillo de los ciudadanos, el dinero donde mejor está es en la sanidad pública. Que para eso sirven los impuestos, para sostener los servicios e infraestructuras públicas.
Tristemente, es una cuestión que va en la ideología neoliberal y que nos cuesta la salud y la vida a las clases trabajadoras.

El ejemplo más claro lo tenemos en Castilla-La Mancha donde el centro privado que tenía adjudicado el contrato para realizar el cribado de cáncer de mama dejó de prestar el servicio en mayo, dejando más de 3.000 mamografías por realizar. Ahora han tenido que hacer un contrato de urgencia a Quirón (sorpresa, el gigante que siempre gana con las desgracias)
En la Valencia de Mazón, que ya suma 235 muertes a sus espaldas por la DANA y que tiene a la justicia tras sus pasos, se ha denunciado que más de 90.000 mujeres no recibieron la carta de convocatoria para el cribado.
«En el Madrid de Ayuso desde hace años venimos denunciando que las cifras de cribado del programa DEPRECAM no alcanza ni a la mitad de mujeres contempladas en la franja de edad prevista para el estudio«
Y en el Madrid de Ayuso, que ya cuenta con 7.291 muertes en residencias de mayores durante el COVID-19, desde hace años venimos denunciando que las cifras de cribado del programa DEPRECAM no alcanza ni a la mitad de mujeres contempladas en la franja de edad prevista para el estudio, cuando porcentaje debe alcanzar al menos el 70% de la población diana para ser eficaz.
Y es posible hacerlo, porque comunidades como Navarra bordean el 90% de la población cribada, pero los gobiernos del PP siguen sin tomarse en serio el programa más eficaz para reducir la mortalidad del cáncer de mama. El que detecta a tiempo y posibilita tratamientos menos agresivos, reduce las secuelas y salva vidas.
10.000 mujeres en lista de espera en Madrid
A día de hoy, según datos oficiales, hay más de 10.000 mujeres en lista de espera en la sanidad madrileña para realizarse una mamografía. Y, aun así, la semana pasada, la consejera de sanidad (y también radióloga), Fátima Matute, junto con el resto de consejeros y consejeras del PP plantaron al Consejo Interterritorial de Salud para no facilitar los datos de los cribados, impidiendo además que se aprobaran 2 millones de euros para prevención del cáncer en las comunidades autónomas. ¿Qué temen exactamente los señores consejeros?

Decisiones que anteponen los negocios de sus círculos políticos y sociales a la salud de los ciudadanos y ciudadanas. Políticas que cuestan la salud y la vida a las clases populares, porque los suyos siempre podrán costearse el precio de la sanidad privada.
Como andaluza y como mujer cuya salud depende de la sanidad pública madrileña de la Comunidad de Madrid, este panorama me hace sentir rabia. La misma rabia que ha llevado a miles de mujeres a manifestarse este domingo delante del Palacio de San Telmo en Sevilla, para que Juanma Moreno las oiga desde su residencia presidencial.
Miles de mujeres a las que le han arrebatado la posibilidad de sentir ansiedad ante unas pruebas de cribado que no eran concluyentes, pero que han cambiado la angustia por rabia. Y la rabia por dignidad.
Y ya no se callan más».
