Los sucesos y agresiones siguen sucediéndose en el centro de menores no acompañados de La Cantueña, en Fuenlabrada. El año pasado, la actividad en este centro estuvo marcada por una pelea colectiva con varios detenidos y personal del centro herido, o los robos a trabajadores.
Ahora, parece que se ha dado un paso más en la gravedad de estos incidentes. La portavoz de Vox en la Asamblea de Madrid, Isabel Pérez Moñino, ha denunciado una presunta agresión sexual a una trabajadora del centro de migrantes presuntamente por parte de uno de los residentes. Pérez Moñino ha aprovechado la ocasión para exigir una vez más el desmantelamiento de este tipo de instalaciones.

De acuerdo con Moñino, estos hechos habrían sido «silenciados» tanto por los partidos políticos como por «las feministas subvencionadas de pancarta», los «sindicatos de clase» y «muchísimos medios de comunicación por orden de Génova y Ferraz».
Pruebas periciales de edad
La portavoz de Vox ha señalado que «el agresor es un salvaje, un inmigrante ilegal morroquí» y ha exigido una vez más que la Comunidad de Madrid realice «pruebas periciales de edad» para determinar cuántos años tenía el agresor.
De igual forma, ha exigido que éste sea «expulsado a su país de origen a cumplir la pena en su cárcel de Marruecos».

Así las cosas, Moñino ha exigido a las instituciones correspondientes que «cierren todos los centros» de menores migrantes y los «centros ilegales» de España. Al mismo tiempo, ha advertido de que cuando gobierne su partido «no habrá excusas», se cerrarán los centros y los «ilegales» serán «repatriados».
Un reguero de agresiones y altercados
En el centro fuenlabreño de menores conviven actualmente un centenar de residentes. El primer incidente de relevancia se registró en abril. En el centro se desencadenó una pelea masiva que se saldó con 7 migrantes detenidos y varios vigilantes heridos. Un teléfono móvil fue el motivo de la reyerta.
Posteriormente, en mayo, se registró la agresión a un guarda de seguridad, así como otro al robo que sufrió una limpiadora, a la que sustrajeron presuntamente la cartera.
El pasado mes de septiembre, la Policía Nacional se llevó detenidos a otros dos residentes por amenazas y agresión a una cuidadora del centro. La educadora de La Cantueña, de 30 años, había recibido un mordisco en un dedo, así como otros golpes y amenazas de muerte.
