Cuando los colegios de Fuenlabrada cierran sus puertas en verano, cientos de familias pierden también el comedor escolar que sostiene la alimentación de sus hijos. Para evitar ese vacío, el Ayuntamiento destinará este verano 97.264 euros a garantizar la comida de 744 niños y niñas de 338 familias en situación de vulnerabilidad, dentro del Fondo Municipal de Protección a la Infancia.

Trece veranos sosteniendo la alimentación infantil

La partida forma parte de un fondo municipal dotado con más de un millón de euros y lleva en marcha desde 2013, cuando el Ayuntamiento empezó a cubrir estas necesidades ante el cierre de los comedores escolares en julio y agosto. La ayuda llega a familias que atraviesan una caída repentina de ingresos y permite que sus hijos coman en casa, en las Fuenlicolonias municipales o en campamentos de verano.

“Se trata de un programa que desarrolla el Ayuntamiento desde 2013 para evitar la desprotección de los niños y niñas cuando se cierran los colegios y ya no pueden acudir al comedor escolar”, ha afirmado Raúl Hernández, concejal de Bienestar Social.

Hernández enmarca esta ayuda dentro del conjunto de medidas sociales del Ayuntamiento dirigidas a quienes atraviesan dificultades económicas puntuales, con el objetivo de que ningún menor se quede sin comer por el simple hecho de que el colegio esté cerrado.

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