El alcalde de Fuenlabrada, el socialista Javier Ayala, continúa con las medidas para intentar que la Comunidad de Madrid renuncie al centro de menores migrantes de La Cantueña.
El último paso del regidor: anunciar que trasladará al Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, este proyecto para que le diga «basta» al Gobierno regional.
Tras poner en conocimiento también del Consejo de Europa este asunto, Ayala ha adelantado que desde la localidad harán «todo el ruido» que puedan. En este sentido, ha considerado que lo que «tienen que hacer este tipo de instituciones es decirle basta a la Comunidad de Madrid».
«El centro no cumple con los parámetros de derechos humanos que fija el Consejo de Europa y la Comunidad Madrid no se ha sentado con los ayuntamientos, no ha hecho un reparto equilibrado»
Javier Ayala, alcalde de Fuenlabrada
«Yo creo que es muy importante que la ciudadanía también sepa que estos organismos están para poner pies en pared en decisiones que toma de forma atropellada la Comunidad de Madrid contra el Ayuntamiento de Fuenlabrada», ha agregado el regidor.
Derechos humanos
En este sentido, el primer edil fuenlabreño ha considerado ajustada la medida de acudir al Defensor del Pueblo. A su juicio, el centro «no cumple con los parámetros de derechos humanos» que fija el Consejo de Europa. A ello, Ayala ha añadido que «la Comunidad Madrid no se ha sentado con los ayuntamientos, no ha hecho un reparto equilibrado».

Mesa de ayuntamientos
El socialista ha rechazado, por otro lado, las acusaciones de «racismo» por alzar la voz contra el centro. «Nosotros somos solidarios: si a Las Rozas van 50 menores no acompañados, al Ayuntamiento de Fuenlabrada sesenta. Ahora, lo que no puede ser es que no haya una mesa de grandes ayuntamientos para establecer cuáles son los parámetros», ha argumentado.
En este punto y haciendo una comparativa, ha considerado «ilógico» que el Gobierno de España desplazase a «todos los menores no acompañados a la Comunidad de Madrid».
Una «revancha»
Por otro lado, Ayala ha asegurado que la decisión de la Comunidad de implantar el centro en Fuenlabrada «tiene toda la pinta» de ser «una revancha» por el traslado de migrantes de Canarias a centros de Pozuelo de Alarcón y Alcalá de Henares.

«Creo que es una revancha contra Fuenlabrada», ha manifestado. Tras ello, ha asegurado que la Comunidad de Madrid «ha desistido de trabajar por Fuenlabrada». «Sabe que es el bastión del Partido Socialista en la Comunidad de Madrid», ha subrayado.
Eso ha derivado, a su juicio, en la medida de «traer a todos los menores no acompañados a Fuenlabrada», en lugar sentar en una mesa a «los grandes municipios para establecer un reparto razonable».
«Creo que es una revancha contra Fuenlabrada. La Comunidad ha desistido de trabajar por Fuenlabrada porque sabe que es el bastión del Partido Socialista en la región»
Javier Ayala, alcalde de Fuenlabrada
En cuanto al anuncio de ubicar en el centro de La Cantueña formación dirigida a jóvenes y dar cabida a actividades de ocio y medioambientales, Ayala lo ha calificado de «lamentablemente» y «tristemente gracioso».
«Lo que hacen es cubrir una de las cláusulas de esa cesión del espacio porque tiene que estar destinado a actividades medioambientales. Luego, si voy a poner un centro de menores no acompañados y hay obligación legal de hacer actividades medioambientales, los menores no acompañados van a hacer actividades medioambientales», ha expresado el regidor.
Las plazas del centro
Ayala, que duda de que la inversión de 7 millones en las obras se destine solo a las 100 plazas de la primera fase, ha insistido en que va «a defender la ciudad por encima de todo».

«Y cuando digo por encima de todo, lo digo por encima de gente, del gobierno, de la Comunidad de Madrid, por encima de cualquiera que no quiera entender que esto no es de usted», ha zanjado.
En esta línea, ha reiterado que el modelo de «un gran contenedor de personas» no es el modelo que comparten desde la izquierda. Pese a ello, ha huido de la posible convocatoria de movilizaciones ciudadanas. «Esto no es lo que nosotros queremos, con lo cual yo creo que no hay que hacer un unas grandes movilizaciones. Lo que hay que hacer es plantear qué es lo que quiere», ha finalizado.
