El alcalde de Coslada, Ángel Viveros, ha asegurado este jueves que el sindicato policial CPPM habría hecho un «uso torticero» de una información al vincular el robo de 28 bombonas de butano en varias gasolineras con un posible atentado terrorista en la cabalgata de Reyes.
El regidor ha tachado de “irresponsable la actitud de este sindicato». A su juicio, ha intentado «generar una alarma social innecesaria e irresponsable mezclando un robo de bombonas con terrorismo«.
El primer edil cree que no se consiguió a la vista de cómo se ha desarrollado la Cabalgata, con una asistencia récord de 30.000 visitantes.

En rueda de prensa, Viveros ha citado que del robo en gasolineras de varios municipios se tuvo conocimiento oficial en los días posteriores a la Cabalgata. Sin embargo, desde el sindicato «no se ha dudado en intentar hacer uso de lo que apunta a un hecho de delincuentes habituales hablando de irresponsabilidad por no suspender la Cabalgata».
«Es algo que, sin embargo, no ha solicitado el mismo sindicato en las ciudades donde también se habían producido los robos«, ha apostillado.
Sin amenaza terrorista
El Gobierno municipal cosladeño considera que se «ha mezclado este robo con alusión a una supuesta amenaza terrorista, con una reivindicación laboral, achacando la presencia de más agentes de Policía Nacional a este hecho”.

No obstante, defiende el Ejecutivo local que «la solicitud se había realizado muchos días antes, a la vista de las bajas en cascada de unos 60 policías locales que debían prestar servicio durante el paso de los Reyes Magos”.
Finalmente, más de 30 funcionarios de Policía Nacional colaboraron con los 15 Policías locales que sí trabajaron en la Cabalgata y una veintena de voluntarios de la Agrupación de Protección Civil «permitieron que todo se desarrollara con normalidad y seguridad”.
