La línea 7B de Metro sigue siendo un dolor de cabeza para los munícipes de Coslada y San Fernando de Henares. Los defectos en esta última localidad han forzado la demolición de varios inmuebles por las grietas y afecciones en los cimientos a raíz de la construcción de la línea. En Coslada, la Comunidad de Madrid quiere prevenir que se llegue a este punto.
De esa manera, el alcalde, el socialista Ángel Viveros, ha informado de que en el mes de marzo los técnicos de la Comunidad de Madrid comenzarán a inyectar hormigón y mortero en tres zonas de su municipio.
«Van a montar casetas de obra, de comedor, y vestuarios, y plantas de fabricación de hormigón, depósitos de agua y dos silos donde fabrican ese hormigón que van a inyectar. Esa es la magnitud», ha señalado a Noticias para Municipios.
Zonas acotadas para obras
Las obras obligarán a acotar tres grandes espacios en la localidad, cada uno del tamaño de un campo de fútbol. Uno de estos espacios se ubicará en Luis Braile, junto a la estación de Renfe Central.

Otros 10.000 metros cuadrados deberán reservarse en la zona de La Rambla y el tercer espacio, en el límite municipal con San Fernando, junto a la Comisaría de Policía.
El regidor ha apuntado no solo a las «molestias» que supondrán estas obras, sino a la eliminación provisional de «muchísimas plazas de aparcamiento y zonas verdes» en la localidad cosladeña.
«Alguna gravedad habrá para que esté cerrado todo este tiempo. Han privado a los vecinos de usar este servicio público en esos meses y lo han hecho porque creo que será grave lo que van a reparar. Si van a crear las plantas de hormigón, en qué estado debe estar la bóveda del Metro. Son preguntas que nos seguimos haciendo», ha detallado.

Tras ello, Viveros ha admitido que hay preocupación muy grande» en el municipio. «Lo que van a hacer no es mantenimiento ni señalítica, cuando van a inyectar miles de toneladas de hormigón. Así empezaron en San Fernando de Henares. No es generar alarma social, sino avisar a nuestros vecinos. Tengo la obligación de informarles», ha esbozado.
Una «deslealtad»
Por otro lado, el alcalde se ha mostrado «indignado» por el hecho de que los técnicos de la Comunidad de Madrid o la consejería se haya puesto en contacto con el Ayuntamiento para informar sobre las obras. «
«No han tenido la deferencia de avisarnos. Esto rompe todos los esquemas que teníamos en esa relación, y es una deslealtad institucional. Llamaré al consejero para pedirle explicaciones y una reunión», ha zanjado Ángel Viveros.
