El alcalde de Coslada, Ángel Viveros (PSOE), afronta la nueva etapa política que se presenta en la ciudad con «más fuerza si cabe», según dice, y con la confianza de que un gobierno en minoría tras la salida de las dos ediles de Más Madrid no será un obstáculo. «Nuestra mejor herramienta es el diálogo y nuestra prioridad, los vecinos», argumenta el regidor.
Viveros rememora la Legislatura de 2015, cuando gobernaron con solo seis ediles. La salida de Sonia Murillo y Paz Garretas del Ejecutivo local obligará ahora a Viveros a buscan acuerdos puntuales para sacar adelante las propuestas gubernamentales.
«Estamos con más fuerza, energía y ganas. Lo hemos demostrado muchos años, son tres legislaturas seguidas», dicta el primer edil. En este punto, desde el PSOE consideran que la crisis de Gobierno deriva de la crisis interna en Más Madrid. Esta crisis implicó la salida del portavoz de MM, Fernando Romero, y del concejal de Deportes, Luis Arteaga, del Grupo municipal. Sin embargo, mantuvieron las concejalías y sus responsabilidad de Gobierno.
Viveros: «Absolutamente tranquilos»
Enfrente, las dos ediles no han aguantado más y, esperando una reacción de Viveros, han decidido romper con el Gobierno. «Estamos absolutamente tranquilos y no tenemos temor a nada. La pasada legislatura expulsé a dos concejales de Podemos, y en 2015 gobernamos con seis concejales. Nuestra mejora herramienta es el diálogo y llegaremos a consensos. Seguiremos gobernando con ese compromiso con los vecinos», argumenta el primer edil.

Viveros sabe que el PSOE es un «grupo compacto», con prioridades muy claras: «los vecinos de Coslada». El regidor, frente a los baches de esa Legislatura -Más Madrid llegó a pedir su cese-, tiene el apoyo al cien por ciento de los suyos.
De hecho, la secretaria general del PSOE de Coslada, Macarena Orosa Hidalgo, ha reafirmado al apoyo de los socialista y la «cohesión del grupo municipal» con el alcalde, Ángel Viveros.
Responde de esta manera a la rueda de prensa de Paz Garretas (Igualdad y Diversidad) y Sonia Murillo (Transición Ecológica, Transporte y Movilidad) en la que comunicaban que dejaban a Viveros en minoría y le acusaban de «bloqueo» institucional a medidas necesarias en el municipio.
Un PSOE «unido y comprometido»
Orosa Hidalgo ha afirmado que el PSOE está «unido y comprometido con la gestión» y ha insistido en que la «crisis interna» de más Madrid «no puede ni debe afectar al funcionamiento del Ayuntamiento».
«Las dificultades en la gestión municipal, especialmente en cuestiones como presupuestos o remanentes, han estado vinculadas a la falta de acuerdo dentro de Más Madrid (…) Sus problemas internos no pueden trasladarse a la gestión pública ni perjudicar a los vecinos y vecinas», ha subrayado Orosa.

Ha cargado, además, contra Más Madrid y ha afirmado que la responsabilidad de la decisión de estas ediles es «exclusivamente suya» y que «cualquier intento de atribuir responsabilidades a terceros no se corresponde con la realidad». Más Madrid ha afirmado que las direcciones regionales de PSOE y Más Madrid intervinieron para tratar de encauzar la situación, se llegó a unas líneas rojas y Viveros las traspasó.
Macarena Orosa: «No habrá parálisis»
«No va a haber parálisis. El equipo de gobierno sigue trabajando con normalidad por los intereses de Coslada», ha proseguido el PSOE, que ha afirmado que seguirán «tendiendo puentes» y garantizando «la estabilidad» para que «la ciudad siga avanzando».

El PP de Coslada, por su lado, ha subrayado el «estado de descomposición» del Gobierno local.
«Demuestra la inestabilidad que lleva proyectando toda la legislatura la izquierda en Coslada. Estamos ante un Gobierno más preocupado en la lucha de sillones, sueldos y asesores que en dejarse la piel por solucionar los problemas de los vecinos», ha planteado el portavoz ‘popular’, Paco Becerra.
