Las madres y padres del CEIP Legazpi (Arroyomolinos) han decidido dar un paso al frente y denunciar públicamenteuna situación que califican de “grave y prolongada”, al considerar que afecta directamente a la salud y la seguridad del alumnado.
Según el comunicado remitido por las familias, el centro arrastra filtraciones constantes, humedades generalizadas, proliferación de moho, desprendimientos de materiales y zonas acordonadas en espacios de uso diario por menores. Además, afirman que existen aulas y zonas comunes cerradas, techos deteriorados con cables visibles y un olor persistente a humedad que, a su juicio, evidencia un problema de salubridad interior.

“No es algo puntual, es el resultado de años”
Las familias subrayan que el deterioro “no es puntual ni sobrevenido”, sino “consecuencia de años de inacción y falta de mantenimiento” por parte del Ayuntamiento, al que acusan de estar “plenamente conocedor” de la situación.
En ese sentido, critican que las “visitas técnicas” y los anuncios de futuras actuaciones “no han evitado el deterioro progresivo” ni, sostienen, el riesgo actual.

Educación de calidad en el discurso, un colegio “en estado crítico” en la realidad
El comunicado incide en la contradicción entre el mensaje institucional y lo que aseguran vivir a diario: “Mientras desde el Ayuntamiento y la Concejalía de Educación se habla públicamente de ‘educación de calidad’, la realidad del CEIP Legazpi es la de un centro educativo en estado crítico”.
Las familias advierten de “riesgos ciertos” para la integridad física y la salud de los niños y niñas y reclaman que la situación “merece ser conocida” por tratarse de un asunto de evidente interés público.

Fotografías y disposición a una visita al centro
En su escrito, las madres y padres señalan que han aportado fotografías actuales para documentar el estado de las instalaciones y se muestran dispuestos a ampliar información, facilitar contacto con familias afectadas o coordinar una visita al colegio.
Exigen “actuaciones visibles y urgentes”
La petición es directa: “Una intervención inmediata, con actuaciones visibles y urgentes, y no más dilaciones administrativas”. En otras palabras, las familias no quieren más anuncios: quieren obras.
