El Boletín Oficial del Estado ha dado el paso que muchos vecinos llevaban años esperando. Red Eléctrica ya tiene autorización para modificar parcialmente el trazado de la línea de alta tensión que atraviesa Arroyomolinos, con el objetivo de que esta infraestructura deje de cruzar el núcleo urbano. La noticia supone un avance clave en una reivindicación histórica del municipio, arrastrada desde hace más de dos décadas.
La resolución del BOE autoriza el cambio de trazado de esta infraestructura energética, de modo que en una primera fase se construirá una nueva línea aérea alejada del centro urbano. Después llegará el desmontaje de la actual línea que cruza el casco urbano y la retirada de las torres metálicas y sus cimientos de hormigón, muy presentes en la imagen de la localidad.

Primero se desvía la línea y luego se desmonta la actual
Según el proyecto difundido por el Ayuntamiento, la actuación arrancará con la ejecución de una nueva infraestructura que permitirá mantener el suministro eléctrico en la comarca sin que la línea siga pasando por el centro de Arroyomolinos. Después se eliminará el tendido actual, una de las imágenes más cuestionadas del paisaje urbano local.
Este cambio forma parte de un procedimiento que venía tramitándose desde hace años. En la documentación publicada en el BOE ya se detallaba la modificación del trazado de la línea de transporte de energía eléctrica y la reubicación de apoyos dentro del expediente de repotenciación de la infraestructura.

El alcalde habla de un “día histórico”
El alcalde de Arroyomolinos, Luis Quiroga, ha celebrado la autorización como un hito para el municipio. El regidor ha asegurado que se trata del “mayor acontecimiento” de la historia reciente de Arroyomolinos en los últimos 25 años, al entender que permitirá cumplir el compromiso asumido con los vecinos y mejorar de forma visible el entorno urbano. Estas declaraciones han sido recogidas por el Ayuntamiento y por medios regionales este 23 de marzo.
Quiroga ha insistido además en que este desvío supone una “victoria” para la localidad tras 25 años de reuniones, gestiones y negociaciones con distintas administraciones. El Consistorio defiende que la retirada de estas torres tendrá un impacto directo en la calidad de vida y en la imagen del municipio.
Una vieja reclamación vecinal
La retirada de estas líneas del casco urbano no es una reivindicación nueva. El propio Ayuntamiento ya venía sosteniendo desde 2022 que el objetivo era sacar del casco urbano la infraestructura incluida en la planificación de la red de transporte eléctrico. Ahora, con la autorización ya publicada y el proyecto desbloqueado, el proceso entra en una fase decisiva.
