El PP de Alcorcón ha registrado una moción para evitar que desaparezca la fuente ornamental de la Plaza de Orense (Parque Lisboa) dentro del proyecto de remodelación con cargo al PIR 2022-2026. El Gobierno municipal defiende que la actuación es “integral” y que, por el estado de la fuente, plantea sustituirla por juegos de agua modernos para mantener el agua como elemento central con más seguridad y accesibilidad.
La moción del PP y el mensaje vecinal
La iniciativa, registrada este 15 de enero de 2026, llega tras semanas de malestar vecinal por el deterioro del espacio y, según denuncia el PP, la falta de diálogo con el barrio ante una reforma que podría implicar retirar la fuente.
El portavoz popular, Roberto Marín Vergara, ha resumido su posición en un lema directo: “La fuente se queda”. Asegura que “de nuevo, el PSOE quiera eliminar otra fuente histórica e icónica de Alcorcón” y vincula este debate a otras actuaciones urbanas que, a su juicio, han generado polémica en la ciudad, como intervenciones en la Plaza de la Hispanidad o el Parque de los Castillos.

La moción pide paralizar cualquier tramitación que suponga la eliminación de la fuente y apostar por su conservación y puesta en funcionamiento. Solo si un informe técnico desaconsejara de forma concluyente mantenerla, el PP plantea una alternativa equivalente que preserve su “valor urbano y simbólico”.
“Los vecinos deben estar en el centro”, sostiene Marín, que acusa al Ejecutivo socialista de “dar la espalda al barrio” y de “castigar habitualmente” a Parque Lisboa.
La respuesta del Gobierno municipal
Desde el Gobierno municipal de Alcorcón recalcan que el proyecto persigue una remodelación integral para “recuperar este espacio público” con criterios de seguridad, accesibilidad, sostenibilidad y un uso pensado para “todas las edades”. Según la versión oficial, la plaza —de los años ochenta— acumula “importantes deficiencias estructurales” y la intervención se plantea de forma global para evitar “soluciones parciales” que no resuelvan problemas de fondo.

En cuanto al punto más polémico, la fuente ornamental central, el Ejecutivo sostiene que su estado presenta problemas estructurales “de difícil y costosa reparación”. Por ello, explican, se valora sustituirla por juegos de agua modernos, con el objetivo de mantener la presencia del agua como elemento principal, mejorar la seguridad y reforzar la plaza como refugio climático en episodios de altas temperaturas.
“No se trata de eliminar la identidad del barrio, sino de adaptar los espacios públicos a las necesidades actuales”, señalan fuentes municipales, defendiendo que el resultado debe ser utilizable por niños, jóvenes, mayores y personas con movilidad reducida, algo que, en su opinión, hoy no se garantiza.
Una plaza en disputa entre identidad y funcionalidad
El choque, en el fondo, no es solo técnico: es emocional y político. Para una parte del vecindario y el PP, la fuente es un símbolo del barrio y un límite a la hora de “modernizar” sin perder memoria. Para el Gobierno, la prioridad es resolver problemas estructurales y asegurar que la plaza sea segura, accesible y útil en 2026.
La próxima batalla se librará en el terreno municipal: moción, informes y proyecto. Y, mientras tanto, Parque Lisboa vuelve a pedir lo de siempre: ser escuchado antes de que las obras decidan por el barrio.
