El joven argentino acusado de torturar y asesinar en Alcorcón ha reconocido en el juicio con dudas el crimen que tuvo lugar en marzo de 2022, aunque ha asegurado que «no recuerda nada de lo sucedido» pese a que el cuerpo de la víctima apareció con manos atadas, veinte cortes y un fuerte golpe en la cabeza.
La Audiencia Provincial de Madrid juzga a partir de este martes a un hombre acusado acusado de torturar y asesinar a un joven brasileño de 27 años en una casa prefabricada del municipio de Alcorcón, donde se halló el cadáver torturado y dentro de la estructura de un sofá.
«Puede ser que sí pero no tengo recuerdo de ello», ha manifestado a preguntas del fiscal sobre si mató a la víctima frente a la petición de su defensa de libre absolución al negar su autoría. «Siento mucho lo que ha pasado», ha asegurado poco después el acusado, que se enfrenta a una petición de la Fiscalía de 25 años de cárcel.
Su letrada ha manifestado que Álvaro es el reflejo de «una sociedad que abandona a los vulnerables», ya que ha vivido en la calle desde los 15 años. Intentará demostrar su estado mental por adicción a determinadas sustancias, pidiendo la abogada al jurado popular que si dudan de su cliente no le consideren culpable porque «no habrá justicia».

Torturado y asesinado en una casa prefabricada
Los hechos se produjeron en una casa prefabricada, en una empresa de autocaravanas cercana al centro comercial TresAguas de Alcorcón, donde se halló el cadáver con 20 cortes, un fuerte golpe en la cabeza, las manos atadas y dentro de la estructura de un sofá.
Fue un trabajador de la zona quien avisó a los agentes de que podría haber una persona con bastante sangre en una caseta de una empresa de venta y alquiler de autocaravanas situada en la Avenida de San Martín de Valdeiglesias.
Cuando los agentes acudieron al lugar mencionado por el testigo, encontraron el cuerpo de una persona con múltiples puñaladas y las manos anudadas, y que llevaría muerta pocas horas, aunque el cadáver no llevaba ningún tipo de documentación.
Posteriormente los agentes lograron identificar al fallecido, que respondía al nombre de Y. R. da C., un joven de 26 años, de nacionalidad brasileña y que llevaba viviendo en España varios años junto a sus tíos y otros primos.

El cadáver fue encontrado en una empresa de autocaravanas cercana al centro comercial TresAguas de Alcorcón/ Ayto. Alcorcón
Un detenido con un largo historial delictivo
Poco después, el 4 de abril, se detuvo como presunto autor del crimen a Álvaro A. E., alias ‘El Gaucho’, que contaba con antecedentes por delitos a la autoridad, robo con fuerza e intento de homicidio por apuñalar a un hombre en la plaza de las Escuelas de la localidad.
En su declaración, el acusado de torturar y asesinar a su amigo ha querido en primer lugar pedir perdón por los hechos, manifestando a preguntas del fiscal que no recuerda nada de lo sucedido aquella noche pero reconociendo que pudo hacerlo. A parecer, el procesado discutió con su amigo después de que éste le robara unos efectos personales.
La víctima utilizaba habitualmente esas casas para pernoctar y, de hecho, fue allí donde le ató las muñecas por detrás de la espalda con una cuerda mientras que con otra de mayor diámetro le rodeó el cuello por delante, se la pasó por la axila izquierda hacia la espalda, la anudó con la que le sujetaba las muñecas, y continuó hacia las extremidades inferiores hasta atarle los tobillos.

Ató, inmovilizó y torturó a la víctima antes de un golpe mortal
De esta manera, según la Fiscalía, Y. R. da C. «quedó inmovilizado en posición fetal sin posibilidad de mover los brazos ni extender las piernas, y, por tanto, de defenderse de forma alguna».
Pese a tenerlo inmoviliazado, y «buscando provocarle un dolor inhumano y sabiendo que el mismo no era necesario para su propósito de causarle la muerte», el acusado propinó varios golpes y cortes a la víctima con un objeto cortante causándole heridas incisas, erosiones, escoriaciones y equimosis en la cabeza, en el tórax, en el abdomen, en los dos brazos, en la espalda y en las dos piernas.
Finalmente, le golpeó en la cabeza de forma reiterada con un objeto «romo», causándole un traumatismo craneoencefálico que provocó una hemorragia subaracnoidea que condujo a la muerte.
Asesinato con ensañamiento: 25 años de cárcel
En los informes previos, el fiscal ha subrayado que no hay cámaras de vigilancia que grabaran al acusado esa noche pero sí hay testimonios que le incriminan. Además, ha incidido en que el acusado torturó a la víctima, lo que lleva a calificar los hechos de asesinato al concurrir un ensañamiento.
El representante del Ministerio Público le imputa un delito de asesinato y le reclama 120.000 euros en concepto de responsabilidad civil para el padre del fallecido. El procesado se enfrenta a una pena de 25 años de cárcel por un delito de asesinato.
El acusado se encuentra privado preventivamente de libertad por estos hechos desde el día 4 de abril de 2022.
