Hace unas semanas adelantábamos en Noticias para Municipios que el Ayuntamiento de Alcorcón estaba diseñando la implantación de los primeros entornos escolares seguros dentro del Plan de Zonas de Bajas Emisiones, uno de los objetivos centrales de su estrategia de movilidad sostenible y de mejora de la calidad del aire.
La cuarta teniente de alcalde y concejala de Transición Ecológica, Movilidad, Educación y Medio Ambiente, Trinidad Castillo (Más Madrid), ya avanzó que el primer paso en esta nueva estrategia de Zonas de Bajas Emisiones iba a ser el impulso de los llamados entornos escolares seguros.
«La primera medida que sí o sí se va a ejecutar, que es una medida de bajas emisiones, y que es muy desconocida y necesaria, es los llamados entornos escolares seguros. Hemos detectado, y aquí sí hemos tenido en cuenta a los informes policiales y los propios técnicos de movilidad, puntos oscuros en determinados colegios donde los niños y niñas corren riesgo a la entrada y salida de los mismos. y eso es la primera medida que vamos a hacer«, nos explicaba Castillo.

Entornos escolares seguros
En esta línea, el primer colegio en el que ya se ha intervenido es el CEIP Jesús Varela, un colegio que tenía una acera muy pequeña y una calle por medio, para después llegar a un parque, donde los padres «están esperando al otro lado de la carretera».
«Esta es la primera de las medidas que queremos hacer en Alcorcón para dotar a las escuelas y a sus entornos de espacios seguros donde los niños y niñas puedan andar, jugar, abrazarse con sus padres, donde los padres puedan hablar entre ellos cuando recogen a los niños», ha explicado la edil de Movilidad y Educación a las puertas de este colegio.
En este caso concreto, hasta la semana pasada «teníamos un colegio donde salían los alumnos y tenían que cruzar la carretera para encontrarse con sus padres mientras estaban pasando con una cierta frecuencia los vehículos, algo que nos parece del todo un sinsentido, porque al final estos pequeños y pequeñas necesitan estar en entornos donde la seguridad se premie», nos reitera ‘in situ’.

Con la comunidad educativa
Se trata de un proyecto que se ha hecho con toda la comunidad educativa y, en especial, con los alumnos del IES Ítaca, que en su primera evaluación han llevado a cabo «el diseño de un mural, del juego de la ranita, que es lo que se ha dibujado para peatonalizar esta zona».
«Los niños están encantados, les parece fantástico poder tener el parque directamente desde el cole sin estar pensando que pasan vehículos. Cada vez más los padres nos empeñamos en llevar a los niños hasta el aula, si podemos con el coche, y eso lo hacemos sin tener tan en cuenta que los estamos poniendo en bastante peligro, por eso, hemos hecho esta medida además», ha añadido Castillo.
Esta es solo la primera de las actuaciones del Plan Alcorcón Respira. Después, hay otro par de colegios con cuestiones similares. Uno es el fondo de saco de los colegios del M4, eso está en la avenida del Oeste, donde está el Fernández de los Ríos, donde se produce una situación «que pasa exactamente lo mismo».

Otras entornos escolares complicadas
«El problema es que tenemos la mentalidad de ir con el coche a todos los sitios y los padres, si tuviéramos la oportunidad de meter el coche en el aula directamente, abrirle la puerta del coche a nuestros hijos y que entren directamente al aula, lo haríamos, y eso no es lógico, ni sensato. Hay una zona donde llegan todos los coches que tenemos que cortar», reitera CAstillo.
En este sentido, hay otra propuesta en estudio en el CEIP Isabel La Católica, el nuevo colegio del Ensanche Sur, donde los padres han comentado que van muchos niños en bicicleta, por lo que quieren hacerle una ruta ciclista separada, e incluso poner aparcabicis.
También están analizando la situación de los entornos escolares en la Avenida de Pablo Iglesias, donde están el colegio Amanecer, el Alkor, el Rihondo: «en este eje tenemos muchísimos alumnos. Si tú te desplazas igual por las mañanas, hay un caos de coches, dejas a los niños, no te puedes parar, pero claro, ese tema sí que necesita un análisis más exhaustivo para poder hacerlo», ha explicado.
«Todas estas decisiones son parte de la zona de bajas emisiones, que se ejecutará en fases. De momento, la que tenemos clara que es la de entornos escolares seguros. tenemos todas las notificaciones de tráfico y los problemas de seguridad», ha reiterado la edil de Movilidad, Educación y Medio Ambiente.

Más fases en las Zonas de Bajas Emisiones
Los entornos escolares seguros es la primera fase de un plan de implantación de la Zona de Bajas Emisiones. La segunda y tercera fase de la Zona de Bajas Emisiones se decidirán en función de los análisis de la empresa a la que acaban de adjudicar el contrato de asistencia técnica, que les ayudará a establecer donde hay que intervenir y cuándo hay que intervenir.
«Es bastante erróneo el tomar decisiones sin tener datos. Hasta que no tengamos estos análisis, nos presenten los datos y nos ofrezcan las alternativas para ver como hacemos estas zonas de bajas emisiones, no considero ni mínimamente responsable de hacer nada«, concluye Castillo.
Por último, acaba con una reflexión: «Hay cuestiones que van más allá de cerrar una calle y sancionar. Son zonas donde primero hay que conseguir una convivencia entre vehículos, peatones, bicicletas, patinetes y que además las actuales emisiones tan nocivas para todos se reduzcan. Con sancionar no vale».
