El Ayuntamiento de Alcorcón ha aprobado en Junta de Gobierno Local el proyecto para la implantación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), a propuesta de la Concejalía de Transición Ecológica, Medio Ambiente, Educación y Movilidad.
Esta actuación se enmarca en lo establecido por la Ley de Cambio Climático y Transición Energética para los municipios de más de 50.000 habitantes y tiene como finalidad mejorar la calidad del aire, reducir el ruido urbano y proteger la salud de la ciudadanía.
El proyecto contempla una ZBE de carácter global en el municipio, pero sin restricciones para los vecinos de Alcorcón. Según lo aprobado, no se aplicarán limitaciones al acceso y estacionamiento de los vecinos y vecinas de Alcorcón, que podrán circular con cualquier tipo de vehículo.
Las restricciones afectarán únicamente al tráfico de paso más contaminante, correspondiente a vehículos sin distintivo ambiental y no residentes.

Tras la aprobación del proyecto, la alcaldesa de Alcorcón, Candelaria Testa, ha explicado que Alcorcón «cumple con los objetivos medioambientales que plantea la ley estatal y somos conscientes de que la emisión de los gases de efecto invernadero, nocivos para la salud de las personas, provienen, en nuestro caso, del tráfico rodado, especialmente de la autovía A-5 y la M-50”.
La Zona de Bajas Emisiones que se aplicará en Alcorcón
En Alcorcón se ha definido una ‘Zona de Bajas Emisiones global’ que incluye la parte residencial de la ciudad, donde los vehículos sin distintivo medioambiental, es decir, que no tengan ‘etiqueta’ y que no sean de Alcorcón, no podrán atravesar el municipio.
Esta prohibición tendrá excepciones «que se regularán a través de una normativa a partir de 2030”, ha señalado la alcaldesa. Entre las excepciones se contemplan casos como personas no empadronadas que se desplacen a la ciudad para cuidar a familiares mayores o realizar gestiones en servicios como el hospital u otras administraciones.

«En Alcorcón no va a existir una ‘almendra central’ restringida al tráfico de los y las alcorconeras, tal y como se han empeñado a decir los grupos municipales de la oposición, Vox y el Partido Popular, con el único objetivo de confundir a la población; todo lo contrario: lo que haremos es restringir ese acceso de vehículos que no tienen distintivo y vehículos que no son de Alcorcón para que no puedan atravesar la ciudad con el fin de reducir la contaminación”, ha concretado la regidora alcorconera.
«Una ZBE útil, humana y pensada para mejorar la vida cotidiana»
La concejala de Transición Ecológica, Movilidad, Educación y Medio Ambiente, Trinidad Castillo, ha explicado, por su parte, que el objetivo del Gobierno local es crear «una Zona de Bajas Emisiones que proteja la salud sin castigar a quien más difícil lo tiene. Una ZBE que respete el principio de transición ecológica justa, hecha con tiempo, con escucha y desde la realidad de cada barrio».
La edil señala que Alcorcón apuesta «por un modelo planificado, escalonado y con criterios sociales desde el inicio». Y es que, el Ayuntamiento tiene en la mente lo ocurrido en ciudades como Madrid, «cuando estas medidas se aplican deprisa y sin sensibilidad: generan desigualdad y acaban siendo tumbadas por los tribunales. Nosotros hemos hecho justo lo contrario: una ZBE útil, humana y pensada para mejorar la vida cotidiana sin dejar a nadie atrás”.

La ZBE de Alcorcón, añade Castillo, «forma parte de una estrategia mucho más amplia, que ya se está desplegando en las calles y en los hogares. Desde la Concejalía hemos impulsado el mayor paquete de ayudas municipales en transición ecológica, con 450.000 euros destinados el último año a movilidad eléctrica, energía solar y aerotermia. A eso se suman medidas como aparcabicis inteligentes, carriles bici o intervenciones como en el CEIP Jesús Varela, que hacen que la movilidad sostenible sea real, cotidiana y segura”.
El objetivo del Ayuntamiento es, según ha indicado Testa por su parte, «seguir impulsando un municipio cada vez más transitable con carriles bici, caminos peatonales, entornos escolares seguros, transporte público y con ayudas a las familias para el cambio de calderas y la adquisición de vehículos menos contaminantes, así como la instalación de cargadores eléctricos».

Asimismo, la alcaldesa ha recordado que “este proceso se ha desarrollado desde la participación ciudadana y la escucha activa con el tejido social en los trabajos previos; pero, además, tras esta aprobación de Junta de Gobierno abrimos una fase de información pública a la ciudadanía para seguir mejorando aún más esta ZBE sin restricciones para los y las alcorconeras”.
Castillo también destaca la labor de escucha a los barrios que se ha realizado «explicando el modelo y recogiendo preocupaciones, dudas y propuestas concretas. Esa escucha previa ha sido clave para que el proyecto esté alineado con las necesidades reales de nuestra ciudad”.
