Cuando llegó el PSOE al Gobierno municipal, el remanente negativo de Tesorería «alcanzaba los 57 millones de euros»

El Ayuntamiento de Navalcarnero ha dado luz verde este martes en el Pleno municipal a los presupuestos de 2021, las primeras cuentas municipales aprobadas tras 14 años de prórrogas obligadas por la situación de remanente negativo de tesorería heredada, que llegó a alcanzar los 57 millones de euros.

«Se trata de un nuevo paso muy importante para reconducir la ruinosa situación económica que dejaron los gobiernos municipales anteriores a junio de 2015, con un remanente negativo de tesorería que alcanzó los 57 millones de euros», han destacado desde el Consistorio en una nota.

Desde el Ayuntamiento recuerdan que, en el año 2008, el Gobierno municipal, liderado entonces por Baltasar Santos (PP), elaboró y aprobó un presupuesto de 35,1 millones de euros basado «en unas previsiones de ingresos irreales -se recaudaron solo 22,6 millones-, generándose un importante déficit presupuestario en un solo año».

«En lugar de corregir el déficit como obliga la Ley, se optó por un inmovilismo tal que la prórroga del presupuesto operó de forma automática ‘sine die’ en manifiesto fraude de ley, tal y como quedó reflejado en los informes de fiscalización de la Cámara de Cuentas», añaden desde el Gobierno municipal, del PSOE desde 2015.

Esta prórroga automática se fue produciendo año tras año hasta el ejercicio 2015, lo que fue dando origen «a la millonaria e inasumible deuda que hoy tiene Navalcarnero, y que nunca fue ordenada, sin que nadie a ciencia cierta conociera la cifra de dicha deuda».

El exalcalde Baltasar Santos (Foto: Móstoles Al Día).

Reestructuración de la deuda

Desde el año 2016 hasta la actualidad, el Gobierno municipal «se vio obligado a prorrogar el presupuesto, realizando indisponibilidades de crédito para nunca gastar más de lo que realmente se ingresaba», cumpliendo así con la Ley de Estabilidad Presupuestaria, mientras «iba ordenando toda la deuda originada».

«La Ley de Haciendas Locales obliga a elaborar un presupuesto equilibrado entre ingresos y gastos, incorporando -en su caso- el remanente negativo de Tesorería de años anteriores, lo cual impedía de todo punto al nuevo Gobierno municipal que se pudiera elaborar ni aprobar un presupuesto nuevo», explican desde el Consistorio.

De hecho, en 2015, cuando llegó el PSOE al Gobierno municipal, ese remanente negativo «alcanzaba los 57 millones de euros», a los que había que sumar «otros 60 millones de euros de facturas ocultas», las cuales han sido refinanciadas poco a poco por el nuevo Ejecutivo local.

«Entre 2015 y 2020, lo que el nuevo Gobierno municipal ha ido haciendo ha sido refinanciar toda la deuda, dejando a cero el remanente de tesorería y pasivos ocultos tras la liquidación del ejercicio 2019″, han subrayado, recalcando que, «ahora sí, el Ayuntamiento puede elaborar un nuevo presupuesto».

De esta manera, 14 años después, Navalcarnero ha aprobado un nuevo presupuesto municipal, cifrado en 30,5 millones de euros, «basado en ingresos reales, actualizando numerosas aplicaciones que eran completamente obsoletas, y, lo más importante, cumpliendo toda la legislación en materia presupuestaria», han concluido.

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