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Agentes pertenecientes a la Patrulla del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) de Chinchón han localizado al dueño de un can raza Staffordshire American Bull Terrier que fue hallado muerto el miércoles de la pasada semana y que presentaba síntomas de fallecimiento por deshidratación.

La voz de alarma la dieron los vecinos que alertaron al Seprona de la situación de un perro, que se encontraba en situación de abandono en una parcela de una vivienda de la localidad de Fuentidueña del Tajo. Cuando llegaron los agentes al lugar, nada pudieron hacer, ya que el animal se encontraba fallecido.

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Los guardias civiles constataron que el animal carecía de alimento y agua, así como de un lugar donde protegerse del sol, observando que presentaba síntomas de deshidratación. Se ha solicitado necropsia del animal, para determinar las causas definitivas de la muerte.

Tras la lectura del microchip, localizaron al propietario del animal un Staffordshire American Bull Terrier, procediendo la Patrulla del Seprona de Chinchón en la mañana de ayer jueves a investigarlo por un presunto delito de maltrato animal.

La Guardia Civil rescata en una finca de Ambite de Tajuña a 22 perros en condiciones «deplorables»/ Guardia Civil

Juicio por maltrato animal

Recientemente, un macrojuicio contra la red de peleas de perros desmantelada en 2017 ha destapado que veintidós de los canes que fueron intervenidos en la finca del supuesto cabecilla en el municipio madrileño de Batres murieron por enfermedad o por eutanasia por las malas condiciones de insalubridad.

Los perros fallecidos se suman a los animales que perecieron en los combates o en manos de los acusados, según el fiscal, «cuando ya no les eran de utilidad para sus fines».

La Guardia Civil halló entonces un vertedero al lado de una de las fincas con huesos de canes y en una de las fiestas donde se celebraron combates, dos animales fallecidos «aún calientes» en bolsas de plástico, según han indicado fuentes jurídicas.

El fiscal alcanzó ayer un acuerdo individual con 19 de los 23 acusados ante el reconocimientos de hechos y que implicará la aplicación de atenuantes como dilaciones indebidas. Entre los encausados figuran un policía local, varios veterinarios y criadores de perros de raza potencialmente agresivas.

Entre los que no pactaban, figuraban dos veterinarios al implicar la condena la inhabilitación para ejercer su profesión. Tampoco alcanzó ayer un acuerdo Rafael R., considerado por los investigadores como uno de los presuntos cabecillas de la red. Hoy sí ha querido sumarse a los pactos y ha reconocido que vendía perros para peleas.

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